Madrid Arena

Un año del Madrid Arena: 24 imputados, tres dimisiones y 9.491 folios ante el juez Palop

La muerte de Katia, Belén, Rocío, Cristina y Teresa sigue sin responsables. La instrucción terminará en Navidades

Un año del Madrid Arena: 24 imputados, tres dimisiones y 9.491 folios ante el juez Palop
Un año del Madrid Arena: 24 imputados, tres dimisiones y 9.491 folios ante el juez Paloplarazon

MADRID- Dentro de cinco días se cumple el primer aniversario de una tragedia que sacudió Madrid. Temblaron gobiernos, estructuras policiales y conciencias. No sólo por la horrible forma en que cinco jóvenes madrileñas perdieron la vida, unas muertes que conmocionaron a todo el país; sino por las consecuencias (por el momento, más políticas que penales) que desencadenaron. Tras el chaparrón inicial de dimisiones en el Ayuntamiento de Madrid y el goteo de imputados que han ido sentándose en el banquillo del Juzgado de Instrucción número 51 de Plaza de Castilla, ahora, casi 365 día después de la tragedia, hay dos sensaciones generalizadas entre la ciudadanía y, sobre todo, entre las familias de las víctimas mortales: que nada ha cambiado en cuanto a prevención de riesgos en las macrofiestas y que nadie ha pagado por lo sucedido. O, lo que es peor, nadie ha entonado el mea culpa.

Un recinto inapropiado para albergar un evento de esas características, empresarios poderosos, políticos y policías bajo sospecha de intereses, médicos y personal de seguridad que no lo eran, contratos en «negro»... el caso reunía todos los ingredientes para dejar a cualquiera con la boca abierta. Ante el juez Eduardo López-Palop, que estaba de guardia aquella fatídica noche del 31 de octubre al 1 de noviembre de 2012 y le ha tocado llevar la instrucción de uno de los casos más complejos de los últimos años, ha ido pasando una procesión de presuntos responsables de lo sucedido, por acción u omisión, así como testigos y profesionales que relataron qué sucedió minutos antes del dichoso concierto de Steve Aoki en la capital. Hay 24 imputados, 42 testigos y 43 lesionados. La mesa del despacho del magistrado ya acumula 28 tomos del procedimiento y la semana que viene se procederá a la apertura del tomo 29. Se trata de 9.491 folios que aglutinan declaraciones (policiales –ante el Grupo V de Homicidios, que estaba de guardia aquella semana– y judiciales), imágenes, planos del pabellón, documentos forenses, escrituras, contratos, recursos... Del caso han salido tantos flecos que el magistrado ya ha abierto 10 piezas separadas, pero la instrucción se prevé que llegue a su fin a finales de año.

Aunque dimitieron tres delegados del Gobierno municipal tras su imputación en el caso, todas las miradas se dirigen hacia Miguel Ángel Flores, uno de los grandes empresarios de la noche madrileña, que ya ha acudido a declarar ante López-Palop en dos ocasiones y, pese a la petición de algunas de las partes personadas en la causa, el juez ha rechazado su envío a prisión con el apoyo de la Fiscalía. Si bien es verdad que aún no existen calificaciones (los abogados de las víctimas piden cinco homicidios dolosos), todos le apuntan como el principal responsable de lo sucedido en la Thriller Music Park de la Casa de Campo por vender más entradas de lo debido y prácticamente duplicar el aforo permitido en el pabellón municipal, a tenor del conteo de entradas practicado en sede judicial. Esas ocho urnas de tiques que no aparecieron hasta varios días después de la inspección de la Policía Científica sería una de las pocas pruebas de peso que existen contra el empresario, si bien su principal línea de defensa pasa por anular la misma (su abogado alega que las urnas fueron manipuladas) y por la innacción de la Policía Municipal de Madrid, que permitió un macrobotellón a las puertas del recinto sin levantar un solo expediente. Sin embargo, su teoría de que los jóvenes se colaron en masa y por eso provocaron la avalancha en uno de los vomitorios se desmoronaría tras ver las imágenes recogidas por las cámaras de seguridad. En sede judicial ya se han visionado el 72 por ciento de las imágenes y se solicitaron informes telefónicos. También se ordenó una reconstrucción de los hechos.

Una de las grandes incógnitas es quién era el responsable de la seguridad. Seguriber se encargaba de la seguridad exterior y Kontrol, 34 de la interior. Sin embargo, el responsable la última aseguró que sus chicos no ejercían aquella noche como controladores de acceso. En el exterior, el sindicato policial CPPM lamentó el «a todas luces escaso» dispositivo policial. El cambio de la calificación del riesgo del evento de medio a alto tampoco está claro, ya que no se dejó por escrito y hubo un documento supuestamente manipulado a posteriori. Todas estas sombras deberán despejarse a lo largo de las próximas semanas. Mientras, Katia, Cristina, Rocío, Belén y Teresa esperan justicia desde donde estén. Sus familias lo merecen.

En esta edición no habrá ninguna macrofiesta en un recinto municipal y la Policía vigilará con un dispositivo el control de aforos en los locales de copas. Ésas son las consecuencias que se notarán de la tragedia un año después, pero, lógicamente, Halloween volverá a celebrarse en la noche madrileña. Pese a que el día 1 es el próximo viernes, varias discotecas ya ofrecen fiestas desde este fin de semana. Fabrik lo celebra este domingo 27 y la mítica y céntrica Joy Eslava lo hará hoy. El aforo en esta última es de 1.200 personas y las entradas ya están agotadas. Esperemos que a ningún promotor se le ocurra superar el aforo, algo que suelen seguir haciendo.

Las inspecciones a locales crecen un 10,5%

A raíz de la tragedia del Madrid Arena, las inspecciones a locales públicos y de actividades recreativas han aumentado apenas un 10,5 por ciento en la capital. Según los datos que maneja la Policía Municipal de Madrid, entre enero y agosto de 2012 se realizaron una media mensual de 2.422 revisiones a locales. Este año, esa cifra ha aumentado hasta las 2.672. El número de denuncias notificadas por irregularidades en estas fiestas también ha subido: se han registrado hasta un 17 por ciento, según las mismas fuentes. Hasta agosto de 2013, el total de «multas» impuestas en espacios en los que se celebran espectáculos públicos fue de 30.766. El año pasado esta cifra se situó en 21.380 denuncias, con una media mensual de 2.672.