Desarticulan un grupo delictivo que explotaba trabajadores extranjeros

La organización desarticulada se apoderaba de alrededor de 20 euros diarios de los jornales

Efectivos de la Guardia Civil durante la intercepción e identificación de los trabajadores explotados en diferentes áreas agrícolas de la Región
Efectivos de la Guardia Civil durante la intercepción e identificación de los trabajadores explotados en diferentes áreas agrícolas de la Región

La organización desarticulada se apoderaba de alrededor de 20 euros diarios de los jornales

Los agentes de la Guardia Civil de la Región de Murcia desarrollaron la operación «Clarijob», una investigación orientada a esclarecer una serie de irregularidades laborales, que se saldó con la desarticulación de un grupo delictivo asentado en Archena, Molina de segura y Murcia, cuyos cinco integrantes se dedicaban a estafar y explotar a trabajadores extranjeros.

Así, efectivos del Equipo Roca contra los robos en el campo de la Benemérita iniciaron la operación el pasado mes de mayo, tras detectar ciertas irregularidades de una explotación agrícola de Murcia.

Los hechos tuvieron lugar en una finca de Abanilla, donde los guardias civiles estaban realizando una serie de comprobaciones y detectaron cómo los jornaleros que estaban realizando las tareas de recolección del albaricoque emprendían la huida al percatarse de la presencia policial.

Tras interceptar e identificar a siete de los trabajadores fugados, se verificó que cuatro de ellos se encontraban en situación irregular en España, careciendo de permiso de residencia y trabajo para poder desarrollar la labor agrícola.

Las primeras pesquisas practicadas permitieron averiguar que existía un grupo de personas, con estructura organizada y jerarquizada, que se dedicaba, presuntamente, a trasladar trabajadores en situación irregular desde Murcia a distintas fincas.

El grupo estaba compuesto por cinco personas, que controlaban las 10 y 14 horas diarias que trabajaban los jornaleros y a quienes les descontaban cerca de 20 euros diarios por transporte, gestión de su documentación y un supuesto seguro médico. Además, si efectuaban más de 12 horas de trabajo en un día, no cobraban las horas extra.

Se estima que el grupo delictivo ahora desmantelado gestionaba alrededor de una treintena de jornaleros diariamente.