Andalucía

El fiscal del caso Marta del Castillo: «Está claro que no pudo ser cosa de uno sólo»

Reconoce que esperaba una condena para Miguel Carcaño por homicidio y a Samuel Benítez por encubrimiento

“Pienso que participaron varios. Está claro que no pudo ser cosa de uno sólo”, confiesa Luis Martín Robredo, el fiscal que intervino desde que se abrió la causa judicial para investigar la desaparición y muerte de la joven sevillana Marta del Castillo la tarde del 24 de enero de 2009 hasta el juicio en octubre de 2011 contra el asesino confeso y único condenado, Miguel Carcaño, su hermano Francisco Javier Delgado, la novia de éste, María García, y Samuel Benítez en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial.

Publicidad

Martín, en una entrevista concedida a Europa Press coincidiendo con el décimo aniversario del asesinato de la joven, ha rememorado un caso que “marca, aunque intentara mantener la cabeza fría”. Este representante del Ministerio Público, con una dilatada carrera en la Fiscalía, ha reconocido que la absolución de Samuel Benítez le “extrañó”, sobre todo, después de haber confesado “su culpabilidad” ante los investigadores policiales, aunque no lo ratificara en el juicio.

“Por qué vas a confesar ante la Policía algo que no has hecho si no es para salvar la responsabilidad de otro”, se ha preguntado Martín. “Me sorprendió su absolución, pues esperaba que fuera condenado”, ha manifestado Martín, quien ha reconocido que esperaba una condena a Carcaño “por homicidio” --por falta de pruebas objetivas sobre la muerte-- y a Benítez por “encubrimiento”.

En este punto, ha expuesto que el fallo “no fue tan negativo como se quiere hacer ver, pues hay un condenado a 21 años tras una investigación tan compleja como ésta, sin ningún dato objetivo de la muerte y sólo con la versión del asesino confeso”.

Precisamente el constante cambio en las versiones ofrecidas por los implicados en estos trágicos hechos fue lo que “hizo polvo” a la familia, según ha señalado Martín, quien recuerda que finalmente el Tribunal Supremo, tras presentar el propio fiscal y la familia sendos recursos de casación, decidió elevar de 20 a 21 años y tres meses la condena al asesino por un delito contra la integridad moral a cuenta del sufrimiento provocado a los padres de la víctima por sus reiterados cambios sobre el paradero del cuerpo de la joven, paradero que a día de hoy sigue sin conocerse y por el que el Juzgado de Instrucción número 4 mantiene abierta una pieza separada.

Publicidad

Cabe recordar que por estos hechos también fue condenado Francisco Javier García ‘El Cuco’, menor de edad entonces, por un delito de encubrimiento a tres años de internamiento en régimen cerrado, siendo absuelto de asesinato y violación.

La Fiscalía pedía 52 años de prisión para Carcaño por delitos de asesinato, agresión sexual y contra la integridad moral, mientras para su hermano reclamaba ocho años de cárcel por encubrimiento, amenazas al ‘Cuco’ y por un delito contra la integridad moral. Samuel Benítez y María García se enfrentaban a una petición de cinco años de cárcel acusados de encubrimiento y de un delito contra la integridad.

Publicidad

Para Luis Martín, “lo más difícil” era probar el delito de agresión sexual, al no haber sido hallado el cuerpo sin vida, y el encubrimiento, pues sólo existía “una declaración de Carcaño entre una maraña de versiones”.

“CREO QUE ESTÁ EN EL RÍO”

El fiscal, como ya expusiera en su informe final, sigue manteniendo que la versión que más se aproxima a la realidad de lo que pasó fue la dada por Carcaño el 17 de marzo de 2009, cuando dijo que entre él y el ‘Cuco’ violaron y mataron a Marta. “Es la más espontánea, la primera”.

En esa versión “todo encajaba como una especie de puzle”, precisando que acusaron de agresión sexual porque el propio Carcaño lo había dicho. “Si no por qué iban a matar a esa chica, todo casaba mejor EN esa idea”, piensa el fiscal. Esto es, la muerte se produce para intentar encubrir una agresión sexual previa.

Para la Fiscalía el ‘Cuco’ y Carcaño la violaron y mataron asfixiándola con el cable de una alargadera, tras lo que, junto con el resto de acusados, participaron en las tareas para hacer desaparecer el cuerpo en la madrugada del 25 de enero de 2009. “Y creo” que el cuerpo de Marta “está en el río”, en virtud a esa versión dada entonces por el asesino confeso.

Martín apeló en su informe final a “un último acto de hombría” de los acusados en el juicio para que dijeran el paradero del cuerpo, que no llegó. De hecho “no cree que haya posibilidades de encontrarlo”, pues para ello “tendría que partir de Carcaño”, ya que “ninguno” de los implicados, “participaran o no” en ocultar el cuerpo, “van a decir nada”.

Publicidad

En este punto, considera “completamente inverosímil e increíble” la última versión de Carcaño en la que acusa a su hermano de la muerte de Marta y de ocultar su cadáver. Aunque la “sensación” durante la instrucción es que Francisco Javier Delgado fue el “planeador” de hacer desaparecer el cuerpo sin vida de la joven, pero “no se pudo probar”.

Para Luis Martín, el juicio celebrado en octubre y noviembre de 2011 en la Sección Séptima fue “bastante complejo y difícil, sobre todo, para probar la participación de los acusados en los hechos sin cadáver y sin testigos directos de lo ocurrido, pues los únicos testigos eran los procesados”.

“SIN LA CONFESIÓN DE CARCAÑO, LA CONDENA HUBIESE SIDO DIFÍCIL”

En este punto, ha insistido en que “sólo contábamos con la confesión de Carcaño, pero ningún dato objetivo sobre la muerte de Marta. Sin la declaración de Carcaño hubiese sido difícil una condena, no imposible, pero sí difícil sólo con indicios racionales”, ha advertido el fiscal.

Martín ha valorado la labor “encomiable” de la Policía Nacional, señalando que “no vio fallos”. “Se desvivieron para encontrar el cuerpo”, ha afirmado, al tiempo que ha resaltado el papel “del gran instructor” del caso, el juez Francisco de Asís Molina.

Sobre la petición de la familia de Marta para la repetición del juicio contra los adultos por, entre otras cuestiones, falta de coherencia entre las dos sentencias, por ejemplo, en el horario en el que sacaron el cuerpo de la joven del piso de León XIII en el que sucedieron los hechos, Martín ha recordado que “ya es cosa resuelta”.

No obstante, ha apuntado que si se encontraran nuevas pruebas “objetivas y directas” se podría enjuiciar a los implicados pero no por el delito de encubrimiento, que es cosa juzgada, quizás por la participación en la muerte de la joven, “siempre que no prescriban” los hechos, algo que será dentro de diez años.

Precisamente, el fiscal ha explicado a Europa Press que “por sentido común, no me casa que sacaran el cuerpo a las 22,00-22,30 horas --según recoge la sentencia de la Sección Séptima--. Todo no pudo pasar desde las 20,30 horas --cuando supuestamente llegaron Miguel y Marta desde Triana-- hasta las 22,00-22,30 horas, es muy precipitado”.

En este sentido, ha recordado que un vecino, que testificó en la vista oral aunque “no resultó convincente”, vio manipular la silla de rueda entre las 1,30 y las 2,00 horas, franja que “casa más con la lógica, aunque otra cosa es probarlo”. Además, cree que el cuerpo fue sacado del piso más tarde incluso de esta franja.

Además, Martín cree que sacaron el cuerpo incluso más tarde, apuntando que entre las 2,00 y las 4,00 horas los implicados “no tienen coartada” y se producen “un apagón telefónico”.

Por todo esto, “pienso que participaron varios. Está claro que no pudo ser cosa de uno sólo”, ha confesado Luis Martín. El fiscal, por último, ha insistido en que tenía la “impresión” de que Samuel Benítez y Francisco Javier Delgado habían participado” en ocultar el cadáver, así como considera “inverosímil” que María García, que siempre mantuvo que estuvo en el piso esa noche estudiando, “no hubiera visto nada”.