Los gatos se adueñan del Parque del Retiro

Han pasado más de 60 días desde que el último visitante paseara por el Parque del Retiro. En Madrid son 19 las grandes zonas verdes cerradas al público: “islas” donde se está produciendo un involuntario experimento medio ambiental que ya se ha visto en otras ciudades.

Cisnes en los canales de Venecia, corzos corriendo por el centro de Valladolid, jabalíes en las afueras de Barcelona. En el Parque del Retiro - y no podía ser de otra forma al tratarse de Madrid - son los gatos quienes se han convertido en protagonistas.

La Razón ha tenido la oportunidad de visitar el Parque del Retiro en tiempos de cuarentena. Lo primero que se nota es el vacío y el silencio: a la fauna se la oye.

Durante todo este tiempo el Retiro ha sido cuidado todos los días por el servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento. Todo está ordenado y arreglado con una precisión casi irreal en un espacio donde el bullicio y el desorden festivo eran la norma. Las barcas del estanque, cubiertas y atracadas en al muelle. Las mesas recogidas y encadenadas al lado de los chiringuitos cerrados.

“Lo que podemos deducir es que los animales no tienen ningún obstáculo, en los espacios urbanos se han producido fenómenos de ocupación provisional del territorio. El menor tráfico aéreo, la reducción de aviones y helicópteros, ha favorecido grandemente a las aves. No sabemos cuánto durará esto ni cómo será la vuelta de estas especies a sus nichos”, cuenta a La Razón Juan García de Ecologistas en Acción. Es el caso de la Casa de Campo, donde por primera vez se han visto milanos. “Los pastores de la Casa de Campo nos dicen que se han encontrado con una tranquilidad desconocida más parecida al Pirineo, una experiencia que no habían tenido nunca en un espacio urbano”.

Todavía no se sabe cuándo reabrirá Madrid sus grandes parques. No depende, explican desde el ayuntamiento, del cambio de fase. Madrid ya puede abrir todos sus parques en fase 0, pero el consistorio justifica la no apertura de las 19 grandes zonas verdes de la capital por la necesidad de evitar aglomeraciones. Por el momento la prudencia y la capacidad de control y vigilancia son la prioridad.