El edificio de Madrid que okupó La Ingobernable no acogerá finalmente el Museo Judío

Se buscará otro proyecto de ámbito cultural que sea compatible con el uso dotacional que tendrá también este inmueble

Edificio ocupado 'La Ingobernable'.
Edificio ocupado 'La Ingobernable'.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha avanzado este viernes que el edificio de Prado 30, antes okupado por La Ingobernable, no acogerá finalmente el Museo Judío de la capital porque “no se ha aportado la documentación justificativa”. “Archivamos el procedimiento. No podemos mantener esta decisión, es un edificio en un entorno privilegiado, pero tal y como anunciamos el proyecto, ahora no será posible porque no se ha podido aportar la documentación”, ha manifestado el regidor durante su intervención en los Desayunos Madrid de Europa Press. El regidor ha señalado que ahora se buscará otro proyecto de ámbito cultural que sea compatible con el uso dotacional que tendrá también este inmueble.

Fue el pasado 7 de febrero cuando desde el Ayuntamiento se anunció que el edifico de Prado 30 sería la sede de la fundación HispanoJudía, cedido por un espacio de 50 años y sin costes para las arcas municipales, como informó LA RAZÓN. El proyecto era instalar un museo centrado en la historia de Sefarad, (nombre que recibe España en hebreo) y dará a conocer los orígenes judíos de la Península, así como sus usos, costumbres y tradiciones también en la cultura hispanoamericana.

El edifico de la calle Paseo del Prado 30, fue desalojado la mañana del 13 de noviembre del año pasado, que estaba okupado desde mayo de 2017. El desalojo se llevó a cabo tras la autorización del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 16 de Madrid el 7 de octubre de 2019, tras las notificaciones de desalojo por parte de funcionarios municipales. El colectivo okupó meses después, el 3 de marzo, otro edifico, el Archivo de Protocolos, es un edificio declarado Bien de interés Cultural (BIC), en este caso propiedad del Ministerio de Justicia, en el número 4 de la calle Alberto Bosch, vía cercana al Museo del Prado que ejecutó el desalojo directamente en marzo, durante el estado de alarma. El inmueble estaba cerrado pendiente de una reforma.