González Armengol: «Vengo a ayudar, a dar certidumbre sobre la pandemia y sus consecuencias»

El nuevo viceconsejero de Asistencia Sanitaria de Madrid cree que el Gobierno central y el autonómico tenían intención de ir unidos «hasta que se cruzaron ruedas de prensa», pero está seguro de que «este tipo de situaciones no van a volver a ocurrir»

Juan González Armengol estuvo trabajando el martes en las Urgencias del Clínico San Carlos. El urgenciólogo se quitó la bata de médico y al día siguiente se puso la de viceconsejero de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid después de que la presidenta regional le fichara para reforzar la sanidad madrileña en un momento crítico en la lucha contra la pandemia. Ayer, de hecho, estuvo ya hasta tarde con reuniones. «Lo que me han pedido es que trabaje y que haga lo que sé hacer. Soy un gestor clínico y creo que todo va a ser sencillo dentro de la enorme complejidad que estamos viviendo estos meses», dice el hasta ahora también presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias.

– ¿Qué se propone hacer en su nuevo cometido?

–Aparte de lo que viene definido desde el punto de vista orgánico, básicamente, vengo a ayudar, a dar certidumbre, tanto al mundo de la gestión como a los profesionales y, especialmente, a los ciudadanos, tanto en lo que afecta a la patología covid como en lo que no afecta. Y también sobre las consecuencias socioeconómicas de la pandemia que repercutirán en la sanidad.

¿Pese a la bajada de casos en la Comunidad de Madrid, se puede decir que las cosas no van bien y que la situación es preocupante?

–He tenido la oportunidad de vivir la batalla contra el virus estos últimos meses y me quedo mucho más con el discurso de la responsabilidad, de la esperanza, que con el discurso del miedo.

––¿Entonces la situación no está tan mal como pensamos?

–Se está comunicando de forma reiterada por parte de las autoridades. Han bajado casi un 30% las atenciones en Urgencias y disminuido el número de traslados. Pero esto va a durar tiempo, así que vamos a quedarnos con el discurso de la esperanza y con el de la responsabilidad, cada uno, a su nivel. Menos miedo y más responsabilidad.

––¿Cuando dice que esto va a durar tiempo, a qué se refiere, a meses, años...?

–Meses

Esperanza Aguirre decía recientemente que el único defecto del Gobierno de Díaz Ayuso es que no había puesto suficientes rastreadores para combatir la pandemia. ¿Qué opina usted de esto?

–Independientemente de la necesidad de rastreadores al comienzo de la pandemia para la detección de brotes, por desgracia, lo que está ocurriendo es muchísimo más complejo como para reducirlo a cosas como si hay o no un número determinado de rastreadores. Tiene que ver con algo que va asociado con el virus, que es la movilidad. Hasta ahora, lugares que pensábamos que eran inseguros, son más seguros que el entorno privado, que es donde se están produciendo la mayoría de los contagios.

Al principio, se puso a La Rioja como ejemplo de número de rastreadores y, al final, ha tenido una tasa de incidencia alta. También se puso a Navarra como ejemplo de una organización muy buena de Atención Primaria y ahora está en cifras superiores a las que tiene Madrid. Animaría a seguir investigando para saber qué es realmente seguro y qué no lo es para dejar de especular desde el miedo porque faltan datos.

¿Cree que las decisiones que está adoptando el Gobierno central están más basadas en decisiones políticas que técnicas?

–Se había anunciado de forma regular que había que estar unidos y muchos profesionales seguimos pensando lo mismo porque es fundamental para luchar contra un virus como éste trabajar de forma coordinada entre todas las administraciones... Hasta que llegó la famosa rueda de prensa cruzada y ahí se volvió a crear incertidumbre. Hay que empezar por no cruzar ruedas de prensa y por no romper consensos que se habían creado. Creo que probablemente este tipo de actuaciones no van a volver a ocurrir en los próximos días porque estamos obligados a hacer lo que todos los ciudadanos esperan de nosotros.

–¿Cree que el ministro Illa debería haber mantenido los confinamientos selectivos?

–Lo que tenemos que hacer todos los que nos dedicamos al trabajo en las administraciones o tenemos puestos de responsabilidad es dar certidumbre a la población. La incertidumbre es mala. Todos debemos reflexionar y confluir en mensajes homogéneos a la población.

¿Cuánto tiempo cree que Madrid va a necesitar estar confinada?

–Espero que sea lo menos posible.

Algunas figuras respetadas de la sanidad española aseguran, a raíz de la crisis de la Covid, que es una ensoñación que seamos la mejor sanidad del mundo. ¿Qué opina?

–España tiene una sanidad excelente en muchos sentidos con una cobertura buenísima y una cantidad de servicios espectacular. Y eso es conocido tanto dentro como fuera de España. Pero en una pandemia como ésta, con un virus veloz, ningún sistema sanitario lo soporta y no puedes tenerlo funcionando pensando que tienes que tener una reserva concreta porque en algún momento dado pueda haber una pandemia.

Dicho eso, sí hay un déficit muy importante, y lo sigue habiendo, de arquitectura y volcado de datos que es común a la mayoría de las administraciones y, especialmente grave, en salud pública. Había un déficit importante de dedicación, de mentalización y de profesionales.

Cuando hablamos de reforzar los servicios de salud pública hablamos de unos especialistas con una formación en cuatro años. En su momento se generó un MIR y no veo descabelllado crear por parte del Ministerio 200 o 300 plazas e incorporarlos al sistema.

Más allá del número de infectados que pueda haber, ¿cuál cree que va a ser la factura sanitaria de la pandemia a largo plazo?

–Cuando hablamos de pandemias no hablamos de una sola. Hay una que tiene que ver con la salud mental, otra con la cardiovascular, otra con la patología oncológica. Vamos a luchar contra todas ellas sin entrar en las secuelas socioeconómicas asociada a la propia pandemia. La pobreza irá asociada a problemas sanitarios, especialmente entre los más vulnerables.

¿Los colegios son realmente lugares seguros?

–Lo decía el ministro, la OMS y Unicef, la UE y unos cuantos como yo. No se ha demostrado un aumento de la transmisión comunitaria para la cifra enorme de escolares.

¿Qué ha enseñado a los médicos esta pandemia?

–Humildad. Estábamos acostumbrados a ganar y el virus nos ha metido un meneo tremendo.