Inmaculada Sanz: «Sánchez ha usado a los madrileños para tapar sus vergüenzas»

La portavoz del Gobierno de Almeida asegura, en una entrevista a LA RAZÓN, que el estado de alarma responde a una «pataleta» de Moncloa «tras recibir un varapalo judicial extraordinario»

La ciudad de Madrid afronta un nuevo confinamiento, esta vez decretado por parte del Gobierno central. Una noticia que no por esperada deja de ser lamentada por el Ayuntamiento de la capital. Inmaculada Sanz, portavoz municipal y delegada del Área de Gobierno de Seguridad y Emergencias, no tiene dudas de que los madrileños responderán con civismo, lo que no quita que, a su juicio, estemos ante un nuevo desafío lanzado por Pedro Sánchez hacia la Comunidad de Madrid.

–¿Estaba justificado un estado de alarma en este momento?

–La situación de Madrid no es buena, pero los datos han evolucionado de forma favorable. Las hospitalizaciones se han reducido casi en un 20% y también los ingresos en la UCI. Y, sobre todo, se ha producido una reducción de contagios en esas unidades básicas en las que la Comunidad estableció restricciones. No es lo que Madrid necesitaba en estos momentos. Este estado de alarma es un triunfo de la política de imposición y chantaje que desarrolla el Gobierno de Sánchez. Es la aplicación de un 155 sanitario en Madrid.

–¿Están los madrileños preparados para afrontarlo?

–Los madrileños han demostrado un comportamiento ejemplar salvo casos contados. Pero no parece oportuno que por una pataleta del Gobierno de España, después de un varapalo judicial extraordinario, se decrete un estado de alarma. Hay otras vías para controlar la situación sanitaria y que la actividad económica siga en curso. Se ha querido burlar una decisión judicial que ponía de manifiesto que el Gobierno no ha hecho sus deberes, al no crear un marco jurídico adecuado. Sánchez ha querido tapar sus vergüenzas y, para ello, no ha dudado en usar a los madrileños.

–¿Es en esas áreas confinadas por la Comunidad donde más sanciones se han impuesto?

–En algunos casos sí y en otros no. Había una incidencia del virus por encima de la media de la ciudad. Lo lógico era aplicar esas medidas, no solo desde el punto de vista policial. El Ayuntamiento ha hecho un esfuerzo para que todos sus servicios se volcaran en esos distritos: más de 100 carpas informativas de Madrid Salud y Samur que, además de informar a la gente con dudas sobre las órdenes sanitarias, están sirviendo también para dar respuesta a situaciones de vulnerabilidad social.

–¿Qué impacto económico puede tener el estado de alarma para la ciudad?

–Hay sectores especialmente castigados. El hostelero, el turístico, el cultural... Pero toda la ciudad está sufriendo. Y eso se traduce en muchas familias en una situación de vulnerabilidad que no podían imaginar. Desde el Ayuntamiento estamos poniendo todos los esfuerzos para dar respuesta: incrementos en los servicios sociales, las «tarjetas familia»... Pero necesitamos que la actividad económica, siempre poniendo por encima la salud de las personas, se pueda ir reactivando.

–En los Plenos, la oposición habla más del Gobierno regional que del equipo municipal. ¿Cómo calificarían la gestión de Isabel Díaz Ayuso?

–El Gobierno regional está haciendo todos los esfuerzos posibles, pero sobre todo está sufriendo un ataque orquestado por la izquierda política, lamentablemente también por el Gobierno de España, algo que no tiene precedentes. La Comunidad, con expertos como Antonio Zapatero, Juan Armengol o el propio consejero de Sanidad, están poniendo sobre la mesa medidas que se están demostrando eficientes. Hay una campaña de acoso y derribo y están saliendo de esa situación de la mejor manera posible. Es triste que la oposición en el Ayuntamiento trate de derribar a un Gobierno autonómico mientras que su silencio ha sido atronador cuando el Gobierno central presentó las peores cifras económicas de la OCDE y más de 50.000 fallecidos. En el Ayuntamiento de Madrid encontrarán lealtad. Nunca pusimos en duda las medidas adoptadas tras el estado de alarma y lo mismo haremos con el Gobierno autonómico.

–Ha habido fricciones entre PP y Cs en el Gobierno regional. Mientras, en el Ayuntamiento la coalición se mantiene sólida. ¿Creen que les puede afectar a nivel municipal lo que ocurra en la Puerta del Sol?

–No conozco su situación interna, pero es un Gobierno sometido a una presión tremenda. En nuestro caso, es verdad que trabajamos bien. Es un Gobierno formado por dos partidos que han tenido discrepancias y seguro que las seguirán teniendo, pero trabajamos como un equipo. En la Junta de Gobierno nadie piensa si un compañero es de PP o Cs. Creo que hicimos un buen pacto concretando el programa de Gobierno tras cuatro años de mala gestión de la ciudad.

–Uno de los asuntos que preocupa a Seguridad y Emergencias es la «okupación». ¿En qué estado se encuentra el plan que preparan para combatirla?

–Desde la Policía Municipal tenemos todo el empeño en poder ayudar más en una situación que provoca situaciones complicadas. Ya no solo por la usurpación, sino porque muchas de esas «okupaciones» generan problemas vecinales, o incluso cuestiones de narcotráfico. Los vecinos se ven desamparados. Estamos trabajando con la Delegación del Gobierno. Esperamos llegar a un acuerdo. Necesitamos dar ese salto, porque vamos a ser un gobierno de «tolerancia cero» contra la «okupación».

–PSOE y Más Madrid amenazan con ir a los tribunales si se comienza a tramitar el cambio de nombre de las calles de Largo Caballero e Indalecio Prieto. ¿Seguirán adelante?

–Cuando escuchaba en el Pleno las intervenciones de los grupos de la izquierda, hablando de revisionismo histórico, no podía dejar de removerme en el escaño. Si algo ha tratado de hacer la izquierda desde que Zapatero aprobó la Ley de Memoria Histórica, es volver a reabrir heridas que los españoles habíamos superado. No es un buen camino. Ante una proposición de un grupo político, adoptamos un acuerdo para garantizar el cumplimiento de la ley. Vamos a seguir la tramitación y, mientras esa ley siga en vigor, tendremos que aplicarla.

–Se ha llevado a cabo una importante labor de renovación de las unidades tanto de la Policía Municipal como del Samur. ¿Se seguirán dando pasos en ese sentido?

–En la oposición hicimos hincapié en la situación tremenda en la que se encontraban las unidades de Policía Municipal y las bases de Samur, tanto para trabajar en ellas como para que los ciudadanos pudieran acudir. Su vida útil terminó y durante el mandato pasado (con Manuela Carmena en la Alcaldía de la capital) no se hizo nada. Estamos haciendo un esfuerzo muy importante en ese sentido. De cara al año que viene se comenzarán a edificar cinco unidades de Policía (las situadas en los distritos de Retiro, Puente y Villa de Vallecas, Ciudad Lineal y Carabanchel), siete del Samur (Retiro, Moncloa, Ciudad Lineal, Carabanchel, Hortaleza, Puente de Vallecas y Villa de Vallecas) y tenemos en ejecución las Unidades de Policía de Moncloa y también la de Hortaleza, así como el nuevo parque de bomberos de Vicálvaro, que también lleva consigo una Unidad de Samur. Va a ser una inversión importante que dotará a la ciudad de mejores recursos en seguridad y emergencias.