Las cinco razones de Ayuso para rechazar un confinamiento prolongado de Madrid

En el Ejecutivo madrileño apuestan por las medidas quirúrgicas, como el cierre por zonas de salud y no por distritos o municipios, e insisten en el riesgo de parar la economía y no controlar Barajas

Apuesta por las medidas concretas

«Tener que estar perimetrando por grandes temporadas sin saber si funciona me lleva a pensar en el discurso quirúrgico, a probar e ir poniendo sobre la mesa medidas sensatas que según se aplican se pueden ver los resultados», aseguró ayer Isabel Díaz Ayuso durante su comparecencia ante los medios tras reunirse con los presidentes de Castilla y León y Castilla-La Mancha. Argumentaba así su decisión: no firmará ningún decreto u orden de cierre perimetral de la región si Moncloa no le permite hacerlo por días. El Gobierno de Ayuso defiende el establecimiento de medidas quirúrgicas y este criterio quiere aplicarlo también en el cierre perimetral de la Comunidad.

Buenos resultados en las zonas de salud

El Gobierno de Díaz Ayuso viene aplicando estas medidas desde que recuperó las competencias sanitarias tras el final del estado de alarma. Un buen ejemplo de ello es el cierre perimetral de zonas básicas de salud, una división territorial más pequeña que el barrio. En el final del verano, la Consejería de Sanidad decretó el cierre de las primeras zonas sanitarias en las áreas de la región con una mayor incidencia del virus. Se concentraban fundamentalmente en sur de la comunidad. Ahora, se encuentran confinadas otras 32 zonas básicas. En el Gobierno regional recuerdan que el ministro de Sanidad francés hace unos días reconocía que estas medidas quirúrgicas son las que funcionan. De hecho, desde la entrada en vigor de estas medidas por zonas sanitarias, la incidencia acumulada en la región se ha reducido a la mitad hasta situarse algo por encima de los 400 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Una barrera que actualmente superan una decena de comunidades autónomas.

Rechazo al parón económico

En el Gobierno de Ayuso advierten de las nefastas consecuencias económicas y sociales que puede tener un confinamiento prolongado y domiciliario como el de marzo y abril. «Nos estamos arruinando», vienen insistiendo desde hace semanas en la Puerta del Sol. Insisten en la necesidad de hacer compatible la lucha contra el virus para reducir la transmisión en las zonas con peores datos con una mínima actividad económica que esquive el colapso.

Control de las fronteras

En el Gobierno de la Comunidad consideran poco coherente establecer cierres perimetrales prolongados en Madrid mientras se permite la llegada de personas a través del aeropuerto y de las estaciones de tren sin ningún tipo de control sanitario. Por eso Ayuso y su equipo han demandado el establecimiento de un protocolo de pruebas diagnósticas en Barajas. Extremo al que Moncloa siempre se ha negado.

No a la restricción de libertades

Ayuso calificó ayer de «arbitraria, sectaria y sobre todo arrolladora» la decisión de Sánchez de aplicar un estado de alarma en Madrid. «Es la única que ha sufrido de manera unilateral, sin ningún tipo de diálogo, un estado de alarma a la carta, cuando luego el virus se ha propagado por toda España, por lo que esto demuestra que no va de fronteras y no de va de madrileños». En su carta al presidente del Gobierno, Ayuso también le recordó que estas medidas excepcionales, como lo son los confinamientos, deben ser «proporcionadas y lo menos restrictivas de derechos que sea posible».