Móstoles a la última moda en ropa usada

El recién inaugurado intercambiador de prendas de segunda mano es un espacio único en Madrid y no deja de ganar adeptos con su apuesta por la tendencia más sostenible y responsable: la reutilización

El Intercambiador se encuentra en el Centro Comercial Carrefour de Móstoles (Carretera N-V, Km. 19).Alberto R. RoldánLa Razón

Según la ONU, la industria textil es la segunda más contaminante del mundo, solo por detrás de la del petróleo. Cada año se venden en torno a 80.000 millones de prendas y su confección genera el 20% de los productos tóxicos que se vierten al agua. Así que, sí, el beneficio principal de optar por la reutilización de ropa es medioambiental, tal y como asegura Natalia, una de las personas que hacen posible el primer intercambiador de prendas de Móstoles y, casi, de Madrid. «Solo en España generamos al año un residuo textil de 900.000 toneladas, así que, creo que tenemos mucho recorrido por delante hasta que esto pueda generar daño a la industria de la moda; es hora de apostar por una mayor calidad de las prendas y por una mayor durabilidad de las tendencias», explica la integrante de Atrapo Lab, cooperativa de iniciativa social encargada de la gestión de este concepto pionero, un intercambiador de ropa posible gracias al impulso de Carmila, la inmobiliaria del centro comercial que ha cedido el espacio y apoyado económicamente este proyecto en el marco de su responsabilidad empresarial.

Pero, ¿y las personas que consumen moda de segunda mano y hacen uso de espacios como este en Móstoles?, ¿es su motivación también puramente ambiental? «En mi familia, mis padres me inculcaron la costumbre de reciclar, reutilizar y reparar antes de comprar, y siempre he intentado seguir esta norma, pero no tanto por una cuestión ecológica como por el ahorro y por el valor de compartir», cuenta Elena, una consumidora de moda responsable que continúa: «Yo siempre he intercambiado ropa con mis primas y amigas y me encanta porque al adquirir ropa de segunda mano siento que me hago con prendas con una historia previa, únicas; cuando voy a una tienda de primera mano me parece que todo es más de lo mismo, así que, como parte identitaria, me gusta tirar por piezas menos manidas».

El funcionamiento del intercambiador de Móstoles es simple: cualquiera puede entregar hasta un máximo de cinco piezas en buen estado por las que recibirá puntos canjeables por otras prendas ya expuestas en el espacio, que no es una tienda, pero que lo parece. «La gente se está animando y, la verdad, los perfiles son muy variados, de hecho, aunque predominan las mujeres, ellos también empiezan a atreverse», apunta Natalia mientras recibe y recoge la ropa de una nueva usuaria. Un lugar que pronto podría convertirse en mucho más que un intercambiador de ropa, pues, como reconoce Elena, «estas iniciativas acaban constituyendo también puntos de encuentro entre gente vinculada con el mundo de la moda sostenible, en una fiesta».

Maratón de reciclaje textil

Atrapo Lab nació en 2017 como asociación con la labor principal de aunar el consumo responsable y la moda sostenible a través del reciclaje textil creativo y de la reutilización. Ahora, ya como cooperativa social, las principales líneas de trabajo de Atrapo Lab son, primero, la formación y la capacitación a través de cursos; segundo, la sensibilización y el fomento de alternativas por medio de charlas; y, tercero, la promoción de nuevas prácticas a través de eventos. Es el caso de la maratón anual de reciclaje textil, dirigida también a diseñadores y pequeñas marcas que, este año, dadas las circunstancias, no podrá tener lugar en La Casa Encendida de manera presencial como habitualmente, sino que se desarrollará este mes de manera virtual.