¿Por qué este año no se podrá ver Cortylandia?

Era una de las tradiciones más celebradas en las fiestas que, por primera vez en 42 años, no se va a instalar para evitar aglomeraciones de personas en cada pase

Cortylandia en Madrid en 2007Cristina BejaranoLa Razón

Si se escogía un día de las fiestas navideñas con buen ánimo y mejor forma, uno de los trayectos preferidos de los madrileños, y de los visitantes que venían a la ciudad, era hacerse un recorrido a medida. que tampoco significaba hacer un maratón, que iba desde el mercadillo navideño de la Plaza Mayor pasando por Sol y su árbol tamaño XXL hasta llegar a Cortylandia, que desde hace 42 años se instalaba en el Corte Inglés de Preciados en su fachada de la calle Maestro Victoria.

Sin ánimo ni deseo de comparar con las víctimas mortales, sus familiares y los enfermos, el Coronavirus también se ha llevado Cortylandia por delante. Este año, el Corte Inglés han decidido, tanto en Madrid como en otras provincias, suspender el espectáculo poniendo por delante el sentido común: cualquiera que haya ido desde hace décadas sabe que se enfrentaban a grandes aglomeraciones frente a su fachada «y que solo servirían para contribuir el aumento de la propagación del virus. Algo que no nos podemos permitir».

No hace falta tener mucha memoria para saber que allí se reunían cientos de personas para ver esta instalación mecánica y musical con luces y temáticas infantiles, que tenía varios pases horarios cada día. Una de las estampas más recurrentes de cada año era ver cómo los padres se echaban a sus hijos más pequeños al hombro mientras cogían de la mano a los mayores, mientras cada cual se empinaba o buscaba cualquier superficie urbana con más altura para verlo sin provocarse una tortícolis con tantos giros de cabeza para lograr la mejor perspectiva.

Este año no va a suceder porque el Corte Inglés ha tomado la responsable decisión de poner en esa fachada unas luces y una felicitación de Navidad. No faltará una programación infantil navideña, vinculada a la web infantil Pitiflú. Para acudir a ella se deberá pedir cita previa y se mantendrán los controles de sanidad pertinentes.

El primer espectáculo de Cortylandia fue en 1979. El estribillo de la canción de presentación se ha mantenido inalterable en el tiempo: «Cortylandia, Cortylandia, vamos a cantar, alegría en estas fiestas porque ya es Navidad». El primer espectáculo fue «Estación y máquina de tren». En 1985 se llevaron a los niños y a los adultos de calle con uno de los montajes más recordados: «El Gulliver», en el que todos se quedaban absortos ante un Gulliver que medía más de 18 metros de altura y pesaba tres toneladas. 1989 fue el año de Don Quijote y al año siguiente se dedicó al descubrimiento con las reproducciones de la Pinta, la Niña y Santa María de Colón, además de los hermanos Pinzón. En 1991 se celebró el décimo aniversario del espectáculo pero aún quedaban más sorpresas para todos igual de apabullantes estéticamente. Fue en 2000 cuando en «Los cuentacuentos» se recreó a un abuelo narrando textos tradicionales infantiles como «La Bella durmiente», «El soldado de plomo», «Caperucita roja» y «El gato con botas», entre otros.

Cortylandia también fue receptiva a los nuevos intereses de los chavales. De ahí que en 2001 presentase «El señor de los anillos» coincidiendo con su adaptación cinematográfica. El año pasado fue «Elfolandia».

La Covid-19 también ha despojado a los distritos de Madrid de sus habituales cabalgatas de Reyes Magos, ya que el Ayuntamiento ha considerado que, en estos momentos, son un foco de aglomeraciones que hay que evitar para prevenir los riesgos de contagio, ya que es prácticamente imposible que tanto la Policía Municipal como la Nacional se desplieguen en tantos puntos de la capital para controlar la afluencia de las personas y limitar el aforo.

Algo similar ocurrirá con la celebración de las Campanadas en Sol. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida ha recomendado a los ciudadanos que no asistan para evitar situaciones de faciliten la propagación del virus y recomienda que se tomen las doce uvas en casa.

La cabalgata principal, en cuarentena

Los Reyes Magos no pasarán de largo en la tarde y noche del 5 de enero en Madrid, lo que aún no se sabe es cómo y de qué manera se celebrará, ya que el consistorio está planificando un operativo que sea compatible con los protocolos sanitarios y que ningún ciudadano corra ningún riesgo. Lo que toca es echar mano de la imaginación para que uno de los eventos más importantes de la capital no pierda su magia.

Por lo pronto, la delegada de Cultura, Andrea Levy, ya ha anunciado que habrá más de 25 belenes en la ciudad, además de otras actividades.