En el laboratorio que predice la covid con aguas residuales

El centro genómico del Canal de Isabel II ha rastreado 33 veces la Comunidad de Madrid y prevé bajada de casos

Instalaciones del laboratorio del Canal de Isabel II en Majadahonda
Instalaciones del laboratorio del Canal de Isabel II en Majadahonda FOTO: Luis Díaz La Razón

Las aguas residuales se han convertido en uno de los mejores aliados para combatir el SARS-CoV-2 por su poder premonitorio para visualizar su expansión. Al laboratorio genónico del Canal de Isabel II de Majadahonda llegan a la semana muestras de aguas de 289 puntos de muestreo de toda la Comunidad. «Acudimos a las depuradoras y en el propio canal de entrada, con una pértiga, llenamos un frasco. “Pescamos” la muestra, explica Alfonso González del Rey, director de Calidad de las Aguas y responsable de todos los laboratorios de análisis del Canal.

En algunos sitios, como es el caso de las zonas más bajas de Madrid, más próximas al río Manzanares, es necesario adentrarse en galerías subterráneas. Un operario tiene que levantar la tapa del alcantarillado, descender por unas escaleras y recorrer galerías que se encuentran a 35 metros de profundidad para obtener la muestra que luego se lleva al laboratorio. Esta labor se viene haciendo desde el pasado mes de abril y Madrid es el único punto de España donde se utiliza este sistema, que aporta una información muy valiosa para analizar la evolución de la pandemia. Más aún, sirve para la toma de decisiones a los responsables de la Consejería de Sanidad a la hora de marcar su estrategia en la lucha contra el virus.

El análisis sería el equivalente a hacer una PCR a todos los madrileños porque «recoge y mide las aguas residuales de toda la población, ya que alcanza a más de 6.800.000 personas y, además, todo está desarrollado por una empresa pública», explicaba ayer con satisfacción la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Paloma Martín durante su visita al laboratorio.

Desde que comenzó la primera ola, se han tomado más de 9.000 muestras, lo que equivaldría a rastrear 33 veces el cien por cien de la Comunidad de Madrid y, además, con resultados fiables. «Ahora mismo es el sistema de rastreo permanente de Covid en aguas residuales más importante que se conoce. Es una red de alerta permanente», añade la consejera con satisfacción. De hecho, expertos italianos ya han contactado con los responsables del laboratorio para intercambiar conocimientos e interesarse por la labor que realizan.

Una investigadora del laboratorio analiza unas muestras
Una investigadora del laboratorio analiza unas muestras FOTO: Luis Díaz La Razón

Martín asegura que el sistema ya adelantó la llegada de la segunda ola y ha vuelto a hacerlo con la tercera. Es capaz de predecir lo que va a pasar con una antelación de dos a siete días. De momento, las aguas parece que empiezan a dar buenas noticias. «Desde finales del mes de enero vimos cómo descendía los indicadores en aguas residuales de coronavirus y ahora vemos ya desde hace una semana cómo descienden de manera importante en los municipios de la comunidad y de manera más sostenida en los pozos de Madrid capital».

El laboratorio de genómica de Majadahonda ha reacondicionado los métodos analíticos microbiológicos que tenía para determinar otras bacterias en aguas residuales para así albergar la parte genómica destinada a hacer PCR al agua. «Tiene la cualidad de que tiene presión positiva de manera que si se abre la puerta no entra polvo de fuera, el aire condicionado tiene un filtro especial, mejor que los convencionales», explica el responsable del laboratorio. El proceso es laborioso. Una vez que llegan las muestras, se pasan a unos frascos que tienen un sedimento; después a una centrifugadora de altísima velocidad que permite que el material genético se quede en el fondo, donde se concentra el ARN del virus. Pero esto no es más que el principio de todo el proceso en el que trabajan 20 personas entre personal de laboratorio, el que se encarga de recoger las muestras y el de la dirección de innovación del Canal.

Cabinas de seguridad biológica

En el laboratorio se trabaja en cabinas de seguridad biológica tanto para proteger al trabajador como para evitar que se contaminen las muestras. Y es que es necesario realizar el trabajo en condiciones de extrema limpieza porque «el análisis es muy sensible y ya nos ocurrió una vez que tuvimos una contaminación y fue necesario limpiar el laboratorio durante una semana porque no sabíamos donde estaba la fuente del contagio», dice director de Calidad de las Aguas.

Una vez que ya disponemos del concentrado, se purifican las muestras y se pasa a otra fase en la que se añaden los reactivos necesarios para terminar la PCR. Se añaden unos marcadores que sirven para duplicar el ARN del virus en otro nuevo equipo. Se trata del termocliclador, donde se somete a las muestras a ciclos de calor y frío, un proceso que se repite hasta 40 veces y que sirve para multiplicar la cantidad de ARN del gen.

Los reactivos llevan una sustancia coloreada de tal manera que los resultados pueden apreciarse en un ordenador que ofrece coloridas gráficas que aportan información precisa.

La consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Paloma Martín, durante su visita al Laboratorio del Canal
La consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Paloma Martín, durante su visita al Laboratorio del Canal FOTO: Comunidad de Madrid Comunidad de Madrid/EFE

Ahora el reto es predecir con la misma exactitud cómo se están comportando otras cepas de coronavirus, como la británica, la brasileña y la sudafricana. «Por ahora, hemos tomado 50 muestras específicas para procesar y conocer la presencia de variables y si se puede apreciar una mutación respecto al coronavirus», explica la consejera.

Por ahora, los resultados son muy preliminares, pero de las 50 muestras tomadas, ya se ha detectado un 6% de presencia de la cepa británica, detalla Martín.

La foto que avisa de dónde está el virus

«El análisis de las aguas residuales viene a ser el equivalente a hacer miles de PCRs a la ciudadanía, aportan una información muy importante. Las muestras se obtienen de manera cuidadosa: siempre a la misma hora del día, a la misma altura y teniendo en cuenta factores como el nivel de lluvias», explica Antonio Zapatero, viceconsejero de Salud Pública y Plan Covid-19.
Zapatero consulta todos los días la aplicación «Vigía», en la se vuelcan todos los datos actualizados. «Todos los días la abro y me facilita información de las zonas y de los pozos que comparo con la semana anterior. La cotejamos con nuestros datos epidemiológicos. Y coincide bastante. En las últimas semanas el descenso de la carga viral en los pozos es llamativa y coincide con la bajada de la curva de ingresos».