Borja Carabante, en su despacho, en el Palacio de Cibeles
Borja Carabante, en su despacho, en el Palacio de CibelesGonzalo Pérez MataLa Razón
Borja Carabante

Las señales de Madrid Central desaparecerán a partir de la semana que viene

El concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Madrid cree que, gracias a la nueva ordenanza de Movilidad, «Madrid cumplirá el año que viene con la normativa europea»

El concejal de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento está convencido: la capital, a partir del año que viene, cumplirá la normativa europea en lo que respecta a las bajas emisiones. Un reto muy ambicioso, teniendo en cuenta que Madrid nunca lo ha logrado. De momento, Borja Carabante ha conseguido sacar adelante una ordenanza de Movilidad que urgía más ahora que nunca. La reciente suspensión de Madrid Central por parte de los tribunales amenazaba con dejar a nuestra ciudad sin una regulación de la calidad del aire. Finalmente, se consiguió aprobar de una forma insospechable hace apenas unos meses: gracias al apoyo de cuatro ex concejales de Ahora Madrid, el partido que implantó Madrid Central y que el PP combatió mientras estaba en la oposición.

–No han pasado ni 24 horas desde que se ha salvado este escollo. ¿La sensación es de tranquilidad, alivio, euforia...?

–La sensación es la de haber cumplido el compromiso teníamos. Y de agradecimiento para los servicios técnicos, los coordinadores de gabinete... Se ha aprobado en un plazo récord una ordenanza muy complicada: había que contestar a casi 8.000 alegaciones de un documento de más de 28.000 páginas. Y a lo largo de los meses de verano.

–Ahora llega el momento de las dudas ciudadanas. ¿Cómo les resumiría a los vecinos y a todos aquellos que visiten Madrid esta ordenanza? ¿En qué cambiará su día a día?

–La ordenanza no les va a cambiar la vida, pero sí se la vamos a mejorar. Van a vivir en una ciudad con mejor calidad del aire. Pero no cometeremos los errores de la pasada ordenanza, como no informar a la población. Es imposible cumplir una normativa que se desconoce. Según vayamos aplicando cada una de las Zonas de Bajas Emisiones, enviaremos cartas a cada vecino, tanto en el distrito Centro como en Plaza Elíptica, para que conozcan cuáles son las condiciones. Y lo mismo con los comerciantes. Además, hemos presentado la web Madrid360.es en la que basta introducir la matrícula para saber exactamente por dónde se puede circular, si se puede entrar o no en las zonas de bajas emisiones o dentro de la M-30. Por otro lado, en cuanto a Centro, no cambia nada para los residentes. Lo único que cambia es que se incorporan 15.000 comerciantes con el mismo régimen que tienen los residentes. Los vecinos del Centro no tienen que hacer nada: ellos cuentan con 20 invitaciones al mes y seguirán las mismas.

–Una de las grandes inquietudes son las multas por entrar sin la etiqueta reglamentaria en Centro. A partir de la semana que viene, las cámaras no multarán, pero sí podrán hacerlo los agentes de movilidad...

–Eso es. Los plazos son muy importantes. La zona de bajas emisiones de Distrito Centro entrará en vigor, con carácter inmediato, al día siguiente de la publicación. Pero el sistema de cámaras, tal y como establece la ordenanza, cuenta con dos meses de preaviso. Es una forma de calibrar su buen funcionamiento. Pero la prohibición de acceso está vigente al día siguiente de la publicación. En lo que respecta a la zona de bajas emisiones de Plaza Elíptica, entrará en vigor en diciembre. Y sucederá lo mismo: habrá dos meses de preaviso para el verificado de las cámaras, pero, en diciembre y enero, los agentes de Movilidad y Policía Municipal podrán sancionar. No haremos campañas específicas con los agentes en los límites de ambas zonas. No hace falta perseguir a la gente. Una señal de prohibido en una calle no implica controles masivos. Además, la población está muy concienciada sobre las restricciones de tráfico en el Distrito Centro. Saben que la mejor manera para venir es el transporte público. En los meses posteriores a la sentencia [la del Supremo que confirmaba la anulación de la anterior ordenanza], el tráfico en Madrid Central se había reducido un 5%, si bien es verdad que el descenso ha sido generalizado en toda la ciudad. Pero no ha habido un incremento.

–¿Conocen ya el día exacto en el que entrará en vigor la ordenanza?

–El secretario general del Pleno debe remitir al Área el texto aprobado para que verifiquemos erratas o errores materiales. Después, el secretario dará su resolución para que pueda publicarse, tanto en el boletín de la Comunidad de Madrid como en el del Ayuntamiento. Y al día siguiente entrará en vigor. La intención es que sea el martes o el miércoles.

–¿Se van eliminar las señales de Madrid Central? ¿Se van a tocar las líneas rojas que marcan los límites?

–Vamos a cambiar toda la señalética a partir de finales de la semana que viene. Seguirá la doble línea roja que marca el perímetro. Pero cambiaremos el resto de la señalética tal y como establece el anexo de la propia ordenanza. Se cambiará el color por el corporativo de Madrid 360 para dar homogeneidad a toda la política de sostenibilidad. Son decenas de señales.

–Madrid Central supuso la instalación de 115 cámaras. ¿Se mantienen? ¿Van a colocar más?

–Se mantienen en Centro. Colocaremos 23 cámaras en Plaza Elíptica para controlar los accesos. Estamos ya licitando el contrato para los 117 dispositivos que se instalarán en la M-30 para controlar el acceso de vehículos sin etiqueta de fuera de Madrid.

–Han aprobado la ordenanza gracias a cuatro ex concejales de Carmena. El tópico de que la política hace extraños compañeros de cama se ha cumplido...

–Esos concejales han hecho un ejercicio de responsabilidad. Y, sobre todo, se han liberado del pensamiento único que les imponían en Más Madrid. Han entendido que la ordenanza era buena para la calidad del aire. A mí, lo que me sorprende es la izquierda, especialmente el PSOE. El Gobierno central ha elaborado una Ley de Cambio Climático por la cual todas las ciudades de más de 50.000 habitantes deben contar con una Zona de Bajas Emisiones. Debido a ese texto, hemos tenido que correr tanto con los plazos. Y el PSOE ha votado ahora en contra de una Zona de Bajas Emisiones en la ciudad de Madrid. Eso es lo que no entiende nadie. Esta ordenanza la hacemos por convicción, pero también por el imperativo que supone el artículo 14 de la Ley de Cambio Climático.

–En la pasada legislatura, el PP, y usted concretamente, mantenía fuertes enfrentamientos con José Manuel Calvo [uno de los concejales que ha votado a favor] a cuenta de la movilidad. ¿Ha cambiado él o han cambiado ustedes?

–Tanto Calvo como los otros tres concejales se han liberado de Más Madrid. Y el paso por el Gobierno le ha hecho entender a José Manuel Calvo la responsabilidad que supone gobernar, así como la necesidad de acomodar las decisiones a la normativa vigente. Eso es lo que ha cambiado. Además, tenemos una serie de compromisos suscritos con Ciudadanos, y con Vox también, por los que nuestras posiciones se ven moderadas en ese sentido. Hay que conciliar todas las voluntades. En una corporación en la que uno no tiene la mayoría, debe intentar aunar el máximo las voluntades. Esto, por otro lado, no es una ordenanza ideológica. Cuando alguien la lee, puede comprobar que es netamente técnica.

–¿No cree entonces que ha habido una rectificación del PP en lo que respecta a Madrid Central?

–Madrid Central era una política de restricciones masivas. Lo que dijimos es que queríamos restricciones puntuales. La primera vez que se tomó la decisión de restringir el acceso al distrito fue en 2004, cuando Ruiz Gallardón implantó las Áreas de Prioridad Residencial (APR). Fuimos los impulsores. Pero Madrid Central fue un fracaso y una chapuza. Y eso lo han dicho ahora los tribunales.

–«Nos veremos en las elecciones, señor alcalde», dijo ayer Ortega Smith. ¿Temen perder el apoyo de Vox de cara a 2023?

–En absoluto. En el ámbito de la movilidad, con Vox coincidimos prácticamente en todo. La única discrepancia es que nosotros hemos optado por cumplir la Ley de Cambio Climático a la que estamos obligados y su alternativa era incumplirla. Pero hemos estado de acuerdo en el impulso del transporte público, en impulsar la movilidad ciclista... Es más, en septiembre de 2019 nos mostraron su apoyo explícito a Madrid 360.

–Desde que entre en vigor la ordenanza, se van a mirar cada día con lupa los datos de calidad del aire. ¿Cuándo cree que será el momento de poder evaluar el texto?

–El año que viene entrarán en funcionamiento todas las medidas que contempla Madrid 360. Y ese año, estoy seguro que Madrid cumplirá la normativa europea de la calidad del aire. La capital la lleva incumpliendo de manera sistemática en los últimos once años. El año pasado solo se incumplió en una estación, en Plaza Elíptica, aunque fue un año atípico.

Borja Carabante: Delegado del Área de Gobierno de Medio Ambiente y Movilidad FOTO: Gonzalo Pérez Mata La Razón