Sanciones

Delegación del Gobierno conocía que el convocante de la marcha en Chueca era un líder de la extrema derecha

Mercedes González anuncia una multa de 1.200 euros a los convocantes de la marcha homófoba en Madrid e incoa un expediente sancionador de 800 euros a seis de los participantes

La Delegación del Gobierno de Madrid no requirió un informe previo a la Policía sobre la manifestación que tuvo lugar en Chueca el pasado sábado, pese a que el convocante, A. A. C., era «sobradamente conocido» por sus posturas extremistas, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. Las comunicaciones de las manifestaciones se dirigen a dicha Delegación y no a las Fuerzas de Seguridad.

Sí hubo una comunicación informal el pasado viernes en la que desde la Delegación se interesaron si el convocante era realmente el que era, perteneciente a las Juventudes Canillejas, a lo que se les contestó afirmativamente. La manifestación, pese a ello, no fue impedida legalmente, aunque la Policía adoptó las medidas de seguridad adecuadas en evitación de incidentes.

Los convocantes habían «disfrazado» su solicitud como una protesta contra los planes de futuro del Gobierno y habían comunicado el recorrido que iban a seguir. En cualquier caso, se sabía de las posturas extremistas de los mismos. Según las citadas fuentes, Juventudes de Canillejas, al frente de las que está A. A. C., está catalogada como de extrema derecha. Esta persona ha sido implicada en presuntas agresiones a ciudadanos extranjeros y en otro tipo de supuestos delitos. En su día, perteneció a Combat España, un grupo neonazi.

La manifestación del sábado en Chueca, en la que se profirieron gritos de carácter homófobo y se exhibieron símbolos de extrema derecha, coincidió en el tiempo con las concentraciones convocadas por los proetarras en el País Vasco y Navarra a favor del terrorista etarra Henri Parot. Ambos hechos han tenido un amplio eco mediático, sin que uno haya solapado al otro. En la polémica concentración de Chueca, un grupo de neonazis se manifestó profiriendo gritos de «fuera maricas de nuestros barrios» y «fuera sidosos de Madrid». También corearon consignas racistas como «tú no eres español, porque no eres blanco».

Una sanción de 600 euros

La Delegación del Gobierno de Madrid impondrá una sanción administrativa de 600 euros, lo máximo que permite la ley, a los dos organizadores de la marcha del sábado en Chueca, donde se gritaron consignas homófobas como “fuera sidosos de Madrid” o “fuera maricas de nuestros barrios”.

Así lo ha asegurado este martes en una rueda de prensa la delegada del Gobierno, Mercedes González, quien ha detallado el informe realizado por la Policía Nacional, que ya ha remitido a la Fiscalía Provincial de Madrid, que decidirá si se produjo un delito de odio.

La Delegación del Gobierno también ha incoado expediente sancionador de 800 euros a seis de los participantes en la marcha por un delito contra la Ley de Seguridad Ciudadana, ya que portaban seis bengalas, cinco palos de distintos tamaños y un puño americano.

Desde el punto de vista penal, ayer fueron remitidas a la Fiscalía Provincial de Madrid, a la Sección de Ciberodio, el expediente completo de la manifestación junto a las diligencias de investigación efectuadas por la Policía Nacional con el objeto de que ésta instruya si hay hechos constitutivos de delito de odio, en las proclamas que se profirieron durante el recorrido de la misma.

Conferencia Episcopal

El obispo auxiliar de Madrid y responsable de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José Cobo, ha denunciado la manifestación neonazi que tuvo lugar el pasado sábado en Chueca contra el colectivo LGTBI y las personas migrantes y ha propuesto “detectar las raíces xenófobas” que hay en la sociedad española.

“Detectar los problemas, detectar las raíces xenófobas que hay en nuestra sociedad, detectar dónde está la indiferencia, detectar los discursos fragmentados que hay sobre la realidad de la migración”, ha indicado el obispo este martes en una rueda de prensa para presentar la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2021 que este año se celebra el 26 de septiembre bajo el lema ‘Hacia un nosotros cada vez más grande’.

Según ha precisado José Cobo, estas raíces xenófobas no solo se aprecian “a través de manifestaciones” sino que hay también “percepciones y dificultades soterradas” como “la indiferencia o no querer escuchar esta realidad”, que son “un obstáculo para el proyecto cristiano”.

Por ello, “más que simplemente denunciarlo”, que lo hacen, según ha puntualizado, los obispos quieren proponer “otra mirada” hacia la migración y transmitir que “otro mundo es posible”.

“Nuestra propuesta va más por la fascinación que simplemente por entrar en la vorágine de violencia social, pretendemos explicar que en cada diócesis, en cada ciudad, hay comunidades que están acogiendo y viviendo otra cosa y que es posible vivirlo así”, ha enfatizado.

Con la campaña, los obispos quieren “dejar de hablar de ellos”, para referirse a los migrantes, y de “nosotros”, para referirse a los autóctonos, y “buscar antes que las diferencias, la dignidad que une” a todos, tal y como ha explicado Cobo.