El «apagón» llega a Madrid y divide a los empresarios

Este miércoles entran en vigor las medidas del Gobierno que limitarán la temperatura de los locales y la iluminación de los escaparates

Madrid baja el tono pero sigue el pulso de PSOE y PP por las medidas energéticas del Gobierno
Madrid baja el tono pero sigue el pulso de PSOE y PP por las medidas energéticas del Gobierno FOTO: Mariscal EFE

Los escaparates de Madrid se apagarán hoy, como tarde, a las 22 horas por la misma medida puesta en marcha por el Gobierno que, con la vista puesta en el ahorro energético, limitará en comercios y espacios públicos, a partir de hoy, la temperatura a los 27 grados en verano y los 19 en invierno. Sin embargo, entre los comerciantes de Madrid hay sentimientos encontrados: desde aquellos que consideran la medida como necesaria a aquellos que creen que se podrían hacer otras cosas. Lo que todos tienen en común es que esta tarde, al cerrar sus locales, las luces se apagarán.

Marta Domingo es propietaria de varias joyerías, todas ellas muy cercanas a la calle Alcalá, y no puede evitar manifestar su descontento con la medida que entra hoy en vigor y que, a su juicio, parece «una medida de control» más cercana a «una dictadura que a una democracia». «Cada cual sabe lo que hace en su negocio, no se pueden meter en eso», expresa. «Como dueña de varios negocios, ya me cuido yo de que la luz no se quede encendida por la noche, que soy la primera interesada», explica a LA RAZÓN. De hecho, en sus locales siempre se apagan las luces cuando echan la persiana a las ocho de la tarde. «Me parece absurdo», insiste, «sobre todo porque antes de esto ya existía la Ley de Riesgos Laborales, con lo cual, realmente ¿dónde va a estar el ahorro energético?».

«Entre esto y la cantidad de excepciones que hay, realmente creo que no va a haber tanto ahorro energético real», añade. «Lo que sí va a haber es la posibilidad de que puedan hacerse inspecciones y recaudar dinero a través de las multas», señala. Del mismo modo, esta empresaria madrileña subraya que lo que reclama no es sino «honestidad». «No puede ser que se nos pida esto y ellos, a la mínima de cambio, utilicen el Falcon», apostilla, pidiendo los mismos esfuerzos al Gobierno «que los que ellos exigen a los ciudadanos, y, en concreto, a los empresarios».

Igual que Domingo piensan Estefanía, de Zona Jeans, en la calle Federico Gutiérrez, y a uno de los empleados de la ferretería Lozano, en la calle Emilio Ferrari, que no facilita su nombre. Para ambos, se trata más de «una excusa» que de una medida que vaya a tener un verdadero impacto en el ahorro energético. Ambos apagaban, hasta hoy, el escaparate de sus negocios en el momento del cierre, por lo que la medida no les afecta de lleno, pero sí que opinan que «hay otras muchas cosas que hacer para solucionar el problema de la energía que exigirnos más a los empresarios».

Pero no todos los comercios se posicionan en contra de la medida. Uno de los empleados del centro Auditivo Audiocalia 21 explica que, normalmente, apagan el escaparate sobre las 22:30, por lo que, a partir de esta noche, se quedará a oscuras media hora antes. «No tenemos problema con ello», dice. Javier, de la tienda de discos y libros Loner, en la calle Hermanos de Pablo, está de acuerdo con la medida del Gobierno. «Yo ya lo había puesto en marcha con el crecimiento del precio de la luz, porque hay que ahorrar, pero realmente considero que es muy necesario», explica. De hecho, él antes apagaba la luz del escaparate entrada la madrugada, «porque mucha gente sale del metro y pasa por la tienda». Pero hace meses que, en el momento que cierra la tienda, se apaga todo. Tampoco usa aire acondicionado, sino que ha ido pasando el verano con un pequeño ventilador en la caja.

Igual que él piensa Carmen, de Saylo Cosméticos, en la calle Virgen del Sagrario. En su local ni siquiera tienen puesto el aire acondicionado, sino varios ventiladores. Con ellos han «ido tirando» durante estas últimas semanas en las que la capital ha ido encadenando olas de calor. Eso sí, el escaparate antes lo mantenía encendido hasta las 12 de la noche, cosa que va a cambiar a partir de hoy. «No hay mayor problema», dice. Si para ella hay algo claro es que «algo había que hacer». «Es verdad que no va a ser mucha la diferencia de grados que vamos a tener o de horas en las que las luces van a estar apagadas», reconoce, «pero lo que hace importante esta medida es el hecho de que nos llama a todos a ponernos a pensar, porque estamos muy acostumbrados a utilizar la energía sin ser conscientes de lo que tiene detrás». Ejemplo de ello, señala, es «toda la gente que va en casa en mangas de en invierno porque tiene la calefacción a tope, o que no apaga el aire en todo el día en verano». Por ello, asevera que no se trata solo de que los empresarios ahorren, sino de que «todos los ciudadanos tomemos conciencia de que tenemos delante un problema grave».