Polémica

El "bar de rojos" de Pablo Iglesias en Lavapiés, vandalizado por los anarquistas

Comunistas y "anarcos" nunca han tenido buena relación. Ahora, estos últimos exigen la retirada del cóctel 'Durruti Dry Martini". Se ve que lo consideran una falta de respeto

MADRID, 14/03/2024.- El exvicepresidente del Gobierno y fundador de Podemos Pablo Iglesias abrirá próximamente un bar en el popular barrio madrileño de Lavapiés, bautizado como Taberna Garibaldi, con una carta de cócteles y comidas que es todo un guiño a figuras y símbolos de la izquierda española e internacional. EFE/ Fernando Alvarado
Pablo Iglesias abre un bar en el popular barrio madrileño de LavapiésFernando AlvaradoAgencia EFE

Es sabido. Los comunistas y los anarquistas nunca se han llevado bien. Ni antes de la Guerra Civil, ni durante ni después. Y así siguen. Ahora a cuenta de la iniciativa hostelera del exvicepresidente del Gobierno y fundador de Podemos Pablo Iglesias. Cuando faltan "escasas horas", se podría decir, para que inaugure su bar en el popular barrio madrileño de Lavapiés, bautizado como Taberna Garibaldi, las iras de los "anarcos" se han debido por una carta de cócteles y comidas que es todo un guiño a figuras y símbolos de la izquierda española e internacional. Aunque se ve que no les ha gustado. Nada de nada. Como si les hubieran mentado al padre.

La taberna en ciernes ha amanecido con la amenaza de un grupo de anarquistas en su fachada. «Exvicepresidente, exigimos la retirada inmediata del cóctel Durruti Dry Martini o el proletariado anarquista pasará a la acción», han escrito en la pared del local junto a los antiguos azulejos de la entrada. Eso sí, la petición va firmada con un íntimo y sentido «los amigos de Durruti».

De nada han valido las palabras de Iglesias, de hace unos días, en las que apuntaba que "las tabernas son el último bastión de la libertad del proletariado", unas palabras que atribuye al filósofo marxista Karl Kautsky.

Los anarquistas no han pillado "la gracia" de su carta de comidas, en la que incluye, entre otros platos, un 'Salmorejo partisano', unas enchiladas 'Viva Zapata', y unas carrilleras "Brigada Garibaldi".

Y no faltará una oferta de platos veganos bajo el nombre 'No me llame Ternera', que coincide con el título del documental sobre el miembro de ETA Josu Urritikoetxea.

Aunque, a la vista está, lo que menos les gustó a los anarquistas fueron los nombres de los cócteles que ofrecerá el bar, todo un homenaje a la izquierda revolucionaria. Desde un 'Fidel Mojito' hasta un 'Ché Daiquiri' o un 'Mandela Zulú' pasando por el 'Gramsci Negroni'. Pero por donde no han pasado es por el 'Durruti Dry Martini'. Por ahí no. Quieren su retirada. Cosas de las luchas comunistas contra los anarquistas. «Los amigos de Durruti» no son sus amigos.