“El autoconsumo está paralizado desde la emergencia”

José Donoso, director general de la Unión Española Fotovoltaica

A pesar de los buenos datos con los que el sector cerró el 2019, la crisis sanitaria del Covid-19 ha paralizado completamente el autocosumo. Con la demanda eléctrica en mínimos, el precio del kWh muy bajo, y la recuperación económica en vilo, la transición hacia energías limpias afronta su primer “cisne negro” en este década tan decisiva para la descarbonización.

-El coronavirus ha tenido un impacto claro en la reducción de demanda eléctrica...

-La demanda está reflejando el parón industrial y la caída en el consumo del sector servicios. Como en todo mercado al bajar ésta los precios se derrumban. Si el año pasado la media rondaba los 42 euros por kWh, ahora está en 32 euros.

El virus, por otro lado, está limpiando el mix energético y aumentando la participación de renovables.

-¿Cree que se podría mantener así cuando acabe la crisis sanitaria?

-Esta bajada ha tenido efecto, he hecho que fuentes de energías más caras como el gas, no estén entrando en el mercado. Por eso la participación de las renovables está siendo superior. Es una cuestión coyuntural motivada por la pandemia; si la economía después se recupera a como estaba antes, el mix volverá a ser igual.

-¿Corren riesgo los objetivos de renovables para 2030?

-El impulso ya está dado a través del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). En él se plantea que el 74% de la energía se cubra en 2030 con renovables. Para llegar a estos objetivos, en principio estábamos hablando de una necesidad anual de incorporar entre 3 y 5.000 MW renovables (tanto fotovoltaica como eólica...). El año pasado se instalaron por subasta 4.150 MW solo de fotovoltaica, pero este año la cifra va a ser pequeña. Entre que no ha habido subastas y el coronavirus la cifra va a ser sensiblemente inferior.

-¿Qué se puede hacer?

-Lo que hay que hacer es organizar subastas cuanto antes. Que el Gobierno las organice para añadir nueva potencia. Es lo que puede garantizar que estas inversiones se lleven a cabo en un tiempo adecuado. Lo lógico es que suceda si no hay cisnes negros, por ejemplo que aparezca otro coronavirus…

-¿Están en peligro las inversiones en grandes plantas solares o fotovoltaicas que ya había sobre la mesa?

-No se está incorporando nueva potencia salvo la que ya hubo el año pasado. Además, lo que nos está demostrando la situación actual son las limitaciones del modelo del mercado, porque el precio se está derrumbando. La duda es cómo puede afectar a los inversores esa imagen que se está dando de que de repente en un mes el precio de mercado caiga tanto. Para dar estabilidad al mercado es necesario organizar subastas. Ahora más que nunca. Debería ser organizadas cuanto antes y hacerlas bien. Con un modelo que asegure el precio mejor para los inversores y el precio más barato posible para los consumidores.

-El autoconsumo empezaba a despegar, ¿cómo saldrá de esta crisis?

-Es la parte que puede tener más problemas. Los grandes proyectos en curso están parados, pero una vez que la situación de emergencia finalice se retomarán. Pero, el autoconsumo está paralizado completamente desde el principio. Es el más afectado en esta situación.

-Es cierto que las pymes representan casi todo el pastel de instalaciones de autoconsumo…

-Prácticamente un 90% de los autoconsumidores son pymes de sector servicios. Y ahora mismo, ese es el más afectado. Los números no se pueden cuantificar todavía, pero creemos que va a ser un dato bastante duro. De momento está todo paralizado. Una vez que salgamos de la emergencia las empresas tendrán que priorizar gastos y salvar su core bussiness.

-Y como para el resto de sectores cuánto más tiempo pase, peor.

-Cuanto más afecte a la economía más afectará al autoconsumo. Cuanto más tiempo peor. Cada día es preocupante y no podamos controlar el tema más difícil y más problemático.

-¿Hay alguna solución para afrontar esto?

-Para que en ese sector siga creciendo el autoconsumo va a ser necesario la introducción de algún plan de activación. Nosotros estamos preparando una propuesta de Plan que incluye desgravaciones fiscales, sobre todo reducciones de los tiempos administrativos y de licencia de obra y campañas públicas de promoción del autoconsumo.

-Lanzar señales al autoconsumo y recuperar las subastas… ¿Hay algo más que se pueda hacer para garantizar la transición energética?

-Las subastas ya las estábamos pidiendo de antes. No estaban aprobadas para 2020, pero el Gobierno había declarado su intención de hacerlas cuanto antes. Tras el coronavirus con más motivo. Para garantizar la sustitución por formas de energía limpia y barata hay que hacer subastas, pero también cambiar la ley. Hacer reformas de la regulación del sector puede llevar meses. Ese tiempo supone que este año igual no se pueden organizar subastas con lo cual en lugar de estar acelerando, estaríamos atrasando la transición.

-Acaban de publicar un informe con alguna propuesta sobre la tarifa, ¿en qué consiste y cómo ayudaría a la transición verde?

-Hablamos de pagar en función de lo que se consume. Es decir, que tengas una parte variable importante. Si tienes una factura como ahora en la que que consumas lo que consumas vas a pagar lo mismo lo que estás incentivando es el gasto cuando lo que hay que hacer es descarbonizar el sistema, es decir, sustituir las energías fósiles por renovables sin incrementar la demanda de energía. Si solo se sustituye la electricidad, es negativo para la economía y para al sistema, aunque sea con renovables que tienen impacto sobre el territorio. Si los hogares tienen que pagar una factura alta por mucho que reduzcan sus consumos, no hay incentivo para la eficiencia.

-¿La idea entonces es bajar la parte fija de lo que entra en la factura de las casas?

-Ahora mismo es un sistema mixto en el que el 40% de la factura que paga un consumidor medio doméstico es fija y un 60% es variable. En el término fijo se pagan fundamentalmente los peajes a la red, el coste de ello. Se trata de lo que se paga a las compañías por las redes de transporte y distribución y los cargos son lo que se paga a las renovables o la interrumpibilidad, etc. En la parte variable también hay una parte de esos cargos y peajes, además del precio de mercado de la energía y los impuestos. Todo eso se calcula y se reparte y lo pagan los consumidores independientemente de lo que consuman. A ver no se trata de no pagar sino de cómo se hace. A nivel europeo, como se ve en el informe, España es una excepción. Estamos ahora mismo en un 40% de término fijo de la tarifa mientras que a nivel europeo la media está en el 22-23%. Lo que no queremos es que esa parte siga subiendo, sino ponerla en esa media comunitaria y que la parte mayoritaria esté en el variable, para conseguir ese equilibrio.

- ¿Esto fomentaría el ahorro?

-Lo que proponemos es meter un recargo sobre el kWh para pagar en función de lo que cada uno consume y la utilización de toda esa infraestructura. Si vas por una autopista y haces 800 km pagas más autopista que el que solo ha hecho cien. Se pide que se pague en función del consumo de forma que se incentive la reducción. Esto es bueno social, medioambiental y económicamente. Si tú quieres cambiar a una nevera que es más eficiente, pero te cuesta cien euros más, si entiendes cuál va a ser el ahorro en el consumo no ta va a importar invertir un poco más. Pero si resulta que no te vas a ahorrar nada, a menos que tengas conciencia ambiental, te comprarás la nevera más barata. Hay que dar esa señal de que ese tipo de comportamientos en eficiencia energética vale la pena. Si no se dispara el consumo.

-Ustedes afirman que esto también es bueno para el sistema, ¿no?

-El sector eléctrico tiene un problema de ineficienccia en sí mismo, porque tiene una característica especial. Tiene que tener preparadas centrales eléctricas para el momento de máxima demanda.. Es decir, tener dimensionado todo el sistema para el pico, pero este igual solo dura media hora al día. El resto del tiempo ese sistema va a estar apagado, Cuanto más incrementes esos picos más ineficiencias se producen en el sistema eléctrico. Lo que hay que hacer es ahorrar y reducir esos picos.

-¿Por qué llega ahora la propuesta?

-La CNMC ha hecho una revisión de la tarifa hace un par de meses. Desafortunadamente, decidió aplicar un 75% de peajes a la parte fija y el resto a la variable. Ahora falta que el Ministerio decida la otra parte, la de los cargos… Es un buen momento político, precisamente porque el ministerio tiene que tomar esa decisión. Además, estamos viendo de primera mano que la pequeña industria consume mucha energía.