Coches de segunda mano: cómo evitar que te den “gato por liebre”

La mayoría de las operaciones son transparentes, pero hay algunos casos de estafas en las que es fácil caer

El mercado de coches de segunda mano casi duplica en España al de coches nuevos. En la gran mayoría de los casos el automóvil adquirido tiene todas las garantías, pero conviene asegurarse de que todo es completamente transparente para no caer en alguna de las estafas más habituales que, a veces, se dan en este comercio. Uno de los puntos más importantes a estudiar es el kilometraje real del coche que vamos a adquirir.

El 41% de los compradores de vehículos de ocasión considera el kilometraje el factor decisivo para efectuar la compra, según un estudio de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos Ganvam. Este informe, realizado con las opiniones de más de 700 compradores de V.O muestra que, aunque el precio sigue siendo el motor que mueve a los compradores, cada vez cobran mayor protagonismo otras prioridades relacionadas con la seguridad y la fiabilidad, existiendo una sensibilidad creciente por saber si la cifra marcada en el cuentakilómetros es la real.

Para esta asociación Volkswagen es una de las marcas más comprometida con la transparencia y calidad del mercado de vehículos de ocasión, al haber registrado ya el kilometraje de más de 23.600 vehículos procedentes de sus flotas en la plataforma digital Libro Mantenimiento, desarrollada por Ganvam, en colaboración con la Dirección General de Tráfico (DGT). A través de esta iniciativa VW vuelca de forma telemática al Registro de Vehículos de DGT esta información, de tal forma que cuando el comprador solicita el Informe del coche a comprar puede disponer de un historial completo donde consta el kilometraje, permitiendo asegurar la trazabilidad del vehículo en cada cambio de titularidad.

Estafas

Con unos dos millones y medio al año de transferencias de vehículos de segunda mano en España, el mercado de ocasión genera un entorno propicio para la proliferación de fraudes y estafas. Aunque uno de los métodos más populares es el conocido como “phishing car”, consistente en simular la venta de un vehículo por internet para recibir el pago por un coche que nunca llegará al comprador, este no es el único.Los profesionales recomiendan por ejemplo, desconfiar de coches con precios demasiado bajos, no adelantar el dinero, verificar la identidad del vendedor y desconfiar si se encuentra en otro país, así como comprobar las posibles cargas y antecedentes del vehículo solicitando el informe a Tráfico.

En la actualidad aumentan el número de casos de estafas en la transacción de vehículos entre particulares que acaban en los tribunales y pueden suponer incluso penas de cárcel para el vendedor y la pérdida del dinero (y del coche) para el comprador. Las consultas realizadas entre profesionales del sector, como la página de internet OcasiónPlus, ponen de manifiesto que hay que aumentar las precauciones ya que hay varios tipos de estafas a compradores de VO que están proliferando actualmente.

El más común es precisamente corregir el cuentakilómetros y falsificar el libro de mantenimiento, que es lo que pretende erradicar Ganvam con su iniciativa. Aunque el afeitado de kilómetros es una práctica todavía extendida entre particulares, que consiste en rebajar el número real de kilómetros para aumentar el valor del coche, se considera un delito de estafa castigado con penas de hasta seis años de prisión (si el valor de lo estafado supera los 50.000 euros, tres si no alcanza dicha cuantía), además de una sanción económica variable en función de su capacidad económica. En muchos casos, se suma a este delito, la falsificación del libro de revisiones así como de los sellos de concesionarios (en su mayoría, oficiales de la marca) para simular que el vehículo ha llevado a cabo el mantenimiento correspondiente y acreditar la aparente veracidad del cuentakilómetros. Esto supone un agravante del delito de estafa, lo que conlleva un aumento de la pena antes mencionada. En el caso del comprador, si no se localiza ningún bien a nombre del vendedor, no recuperará el dinero del vehículo o la eventual pérdida del valor del mismo (la diferencia entre lo pagado y lo que realmente vale). Únicamente recuperará su dinero si quien delinque resulta ser solvente, lo que no suele ocurrir.El intentar vender un coche robado es otra de las estafas, más propia de bandas organizadas. Consiste en vender vehículos previamente robados en otros países con una identidad ficticia. Antes de poner a la venta el coche, “fabrican” una identidad al vehículo mediante la falsificación de la documentación y un nuevo troquelado del número de bastidor en el chasis. Ambas manipulaciones únicamente son detectadas por las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado cuando llevan a cabo operaciones contra este tipo de organizaciones criminales, cuyos integrantes suelen ser llevados a juicios por múltiples hechos como este. Para evitar ser víctimas de este tipo de estafa, nunca se debe comprar un vehículo a un particular sin comprobar previamente sus antecedentes en tráfico o, por el contrario, para el comprador supondrá la pérdida del importe abonado, ya que el contrato de compraventa queda anulado. El vehículo se reintegra a su dueño legítimo y el vendedor suele preocuparse de ser insolvente para no responder de la reparación del daño causado.Comprar un vehículo a alguien que no es su titular es otro de los riesgos de no conocer al vendedor. Se puede caer en una estafa consistente en la venta de un automóvil por parte de quien no es su titular, como es el caso de empresas que pretenden cesar su actividad de manera fraudulenta. De esta forma, el comprador puede acabar adquiriendo un vehículo con cargas y acreedores preferentes que se expone a que, una vez abonado el coste del vehículo, tenga que responder por las cargas que pesen sobre el mismo (embargos) y que, en algunos casos, pueden incluso ser superiores al importe del coche.