Skoda Scala: inteligencia para la crisis

Tiene un tamaño contenido, 4,37 metros de longitud, y un elevado nivel de eficiencia

Sencillamente inteligente o Simply Clever como reza el lema del fabricante checo del grupo Volkswagen para definir la naturales de la marca en un mercado con potentes competidores. Un lema que ante una nueva y más profunda crisis que la anterior cobra especial relevancia para el automovilista que necesita renovar su viejo vehículo sin quebrar sus amenazadas finanzas. Inteligencia para la crisis, porque estamos ante un compacto que en su categoría ofrece rasgos que marcan diferencias sin renunciar al estilo y a la calidad general, porque, al fin y al cabo, se trata de un producto equivalente al Seat León o al Volkswagen Golf, por hablar de competidores dentro de casa, utilizando la misma plataforma que ellos, la misma tecnología motriz e idéntica electrónica, en un envoltorio que no desmerece, cuidado al detalle, que no deja indiferente a nadie.

El Scala, ya con algo más de un año en el mercado avanzaba en su momento el nuevo estilo que Skoda impone a sus nuevos modelos, entre ellos el nuevo Octavia, basado en una nueva parrilla de mayor anchura, ópticas más afiladas y trasera con una estética también más estilizada, con un interior que supone un nuevo salto de calidad en la marca, al nivel de los mejores productos del grupo Volkswagen.

El Scala ofrece un tamaño contenido, con 4,37 metros de longitud, pero con una capacidad que sólo Skoda es capaz de gestionar con tal eficiencia. Las plazas traseras son las más amplias de su segmento y el maletero, con 467 litros, se sitúa a la cabeza de la competencia. El equipamiento es básicamente el mismo que ofrecen SEAT y VW y como es estas marcas hay que ser cuidadoso en la elección si no queremos que el precio de compra se dispare. Por ejemplo, la unidad probada es la First Edition de lanzamiento, enriquecida de equipamiento sobre el acabado Ambition, que está en concesionario en torno a los 23.000 euros, frente a los 29.000 del First Edition. Una opción configurada hasta los 26.000 es más razonable.

Notable en esta configuración sometida a prueba es el equipo motriz, basado en el moderno motor de gasolina 1.5 de cilindros desconectables, sometido al gobierno del conocido cambio de doble embrague DSG de 7 velocidades. Cn estos mimbres mecánicos, este Skoda Scala, a un paso de un Combi completo, es una interesante alternativa de compra al denostado diesel, con un consumo medio que en conducción turística puede situarse en menos de 5 litros cada cien kilómetros, con una suavidad de marcha muy refinada y potencia de sobra para cualquier estilo de conducción.