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Renault investiga el reparto en la ciudad del futuro

El concepto EZ-FLEX es un vehículo comercial experimental que se mueve con energía eléctrica y totalmente conectado en entregas urbanas de ‘última milla’.

Una flota de 10 Renault EZ-FLEX realizará pruebas durante dos años en empresas europeas.
Una flota de 10 Renault EZ-FLEX realizará pruebas durante dos años en empresas europeas.

Una flota de diez EZ-FLEX participará en un ensayo para ver las necesidades en el transporte de ‘última milla’.

Compacto y manejable, pero también con un motor libre de emisiones contaminantes y la tecnología necesaria para el reparto de mercancías en el entorno urbano en un futuro conectado que ya no está tan lejano. El Renault EZ-FLEX es un vehículo de reducidas dimensiones (3,86 metros de longitud, 1,65 metros de anchura y 1,88 metros de altura) que con un radio de giro de tan solo 4,5 metros se movería con soltura en el congestionado tráfico de la ciudad.

Y todo ello sin emisiones contaminantes, pues cuenta con un motor eléctrico alimentado con baterías que tiene una autonomía de hasta 100 kilómetros, suficiente para el reparto urbano, que según las estadísticas no superan de media los 50 kilómetros recorridos en lo que se conoce como entregas de ‘último kilómetro’.

El Renault EZ-FLEX se encuentra en fase experimental con una flota de diez unidades que se entregarán a profesionales europeos de empresas de transportes y ayuntamientos para evaluar los resultados en un periodo de dos años. Cada prototipo cuenta con una serie de sensores que facilitan información sobre la geolocalización, kilometraje realizado cada jornada de trabajo, velocidad, paradas y otros parámetros, una información que se recibe en tiempo real para analizar y comprender la realidad del día a día de los transportistas.

Con los datos facilitados por estos sensores y la opinión de los profesionales, los ingenieros de Renault concebirán vehículos mejor adaptados a las evoluciones de la logística urbana. El EZ-FLEX se probará en condiciones reales, junto con los actores del ecosistema, para tener una mejor visión de la movilidad urbana de mercancías y dar una respuesta a la movilidad del mañana.

Si las previsiones se cumplen, en los próximos años las grandes ciudades seguirán aumentando su población y el reparto de mercancías deberá estar preparado para dar una respuesta rápida y eficiente en el centro de los grandes núcleos de población.