«No me molesta ser el actor más sexy del mundo»

Bradley Vooper /Actor

Las ocho candidaturas a los Oscar de «El lado bueno de las cosas» fueron una de las grandes sorpresas de esta edición.

Las ocho candidaturas a los Oscar de «El lado bueno de las cosas» fueron una de las grandes sorpresas de esta edición. No es habitual que una comedia romántica tenga una presencia tan fuerte en los premios más importantes de la industria cinematográfica. Salga o no triunfadora de la gala del próximo 24 de febrero, la cinta ya le ha valido una nominación al Oscar al mejor actor protagonista. También figura como productor de la cinta, por lo que ya tiene dos posibilidades de subirse al escenario a recoger una estatuilla.

–La comedia romántica no ha sido un género tradicionalmente muy bien tratado por los premios. ¿Cree que esta cinta puede desmontar el tópico?

–No la veo como una comedia romántica. Es difícil de vender. En ella hay mucho humor, pero también mucho drama. No sé si rompe moldes como comedia, pero el hecho de que lo sea o no no debería influir en los premios que recibe. En todo caso, estar compitiendo por el Oscar con Daniel Day Lewis, Joaquin Phoenix, Hugh Jackman y Denzel Washington es un maravilloso honor para mí.

–¿Se ve como triunfador?

–Creo que voy a ganar (risas). En serio, estar nominado ya es un premio. También el hecho de llevar a mi madre a la gala.

–Le llega este reconocimiento con una película que trata sobre enfermedades mentales, un tema que parece, también con series televisivas como «Homeland», que deja de ser tabú. ¿Cómo se prepara una interpretación así?

–Hubo varias personas en mi vida que las han sufrido. Supongo que todos conocemos a alguien con este tipo de problemas. También el hijo de David O. Russell. Por otra parte, he visitado algunas instituciones psiquiátricas; rebusqué en diversos ámbitos de mi vida, a través de la imaginación. Me gusta muchísimo el personaje; tiene un potencial enorme.

–¿Se plantearon eliminar la parte cómica al tratarse de un tema como éste?

–No, pero tampoco se intentó dulcificar en ningún momento los problemas de los personajes. Al principio vemos al protagonista derrumbarse, pero, durante la película, lo que se muestra en el fondo es el beneficio que puede suponer para una persona enferma que entre alguien nuevo en su vida, que haya otro que entienda lo que estás pasando.

–¿En qué medida afecta que esta historia no ocurra en California sino en la costa este?

–Ambas zonas de Estados Unidos son muy diferentes. Yo me crié en Filadelfia y es el lugar perfecto para que ocurra la historia de la película porque todos los personajes son típicamente del este. Nunca vivirían en California, ni se relacionarían así.

–Desde fuera se percibe muy buen ambiente en las películas de David O. Russell. ¿Cómo cree que lo hace?

–Se preocupa sólo de lo que hay de realidad detrás del personaje, se asegura de que no tienes ideas preconcebidas de cómo debe ser una escena. Creo que por eso tenemos tantas nominaciones. Consigue que los actores actúen desde cero. He tenido mucha suerte de trabajar con David O. Russell porque tiene una sensibilidad muy parecida a la mía. De hecho, preparamos ya otra película en la que también actuarán Christian Bale y Jeremy Renner.

–Es la nueva estrella de Holly-wood. Con la cantidad de aspirantes a actores en esa ciudad, ¿a qué atribuye su éxito?

–Creo que en buena parte es una cuestión de suerte. No lo sé... Conozco a muchos grandes actores que no trabajan casi nunca. En todo caso, una de las mejores partes del éxito es que te da la posibilidad de que tus amigos trabajen contigo.

–Recientemente una revista le ha nombrado el actor más sexy del mundo. ¿Le molesta?

–¡No! (risas). Pero tampoco me lo tomo muy en serio.

–Durante los últimos años ha estado en varias ocasiones en España para presentar sus películas. ¿Disfruta de esta parte de su trabajo?

–¿Es demasiado? (risas). La verdad es que me encanta viajar y conocer a gente diferente, lo que creo que supone una virtud en este trabajo. Las películas tienen su vida, no me gusta tenerlas en una burbuja... Disfruto mucho yendo a mostrarlas.