La opinión de Francisco Marhuenda: “La campaña contra Isabel Díaz Ayuso”

Los ataques de la izquierda a la gestión de la presidenta son la expresión de su rencor por no haber conseguido los gobiernos de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid

La izquierda lleva muy mal las derrotas electorales. Es algo que hemos podido comprobar desde la Transición hasta nuestros días. No hay más que acudir a las hemerotecas para recordar las campañas inmisericordes que sufrieron Adolfo Suárez y los dirigentes de la UCD, pero este hilo conductor ha llegado hasta nuestros días contra el PP. Es verdad que esas campañas son inconsistentes por regla general y que las famosas auditorías de infarto que anunciaron en 1982 contra los antiguos ministros de UCD nunca existieron, porque su gestión había sido ejemplar. Esta estrategia de demolición se ha repetido con el PP, aunque al igual que ha sucedido con la izquierda cuando ha gobernado ha habido políticos honrados y otros que no lo han sido tanto, pero algo que, desgraciadamente, no es privativo de una actividad profesional o partido, sino que hay gente que no es honrada en muchos ámbitos de la sociedad. En cualquier caso, siempre es una gran minoría. No obstante, siempre resulta más atractivo o tiene mayor impacto si afecta al centro derecha. Es lo mismo que ha sucedido cuando el PP y Cs han pactado con Vox que se ha considerado muy malo, pero si el PSOE lo hace con Podemos está bien porque son «progresistas». Es, simplemente, un insulto a la inteligencia.

Estas semanas de crisis estamos asistiendo a un ataque tan brutal como injusto contra Ayuso y su gobierno que causa bochorno por su desmesura e injusticia. No importa, porque es la expresión de su rencor por no haber conseguido los gobiernos de la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. Están afrontando desde el primer momento una crisis sanitaria impresionante con eficacia y rigor. El sistema sanitario público y privado madrileño están trabajando de forma ejemplar. Cuando se pueda analizar lo sucedido con el suficiente sosiego se podrá comprobar que ninguna administración puede afrontar con normalidad un escenario imprevisible. Hay que recordar, algo que se olvida interesadamente, que las competencias son del Gobierno porque desde el primer momento ha afectado a toda la nación. La OMS felicitaba ayer a la Comunidad de Madrid por su trabajo en el hospital temporal para tratar a los pacientes que se ha situado Ifema. La izquierda se debería sosegar y respetar el trabajo que realiza en un momento tan difícil y angustioso.