“Sánchez, Ayuso y Madrid... España”

Las relaciones entre los gobiernos de España y de Madrid han estado marcadas por discrepancias, conflictos y mucho ruido

Al margen de las ideas políticas y las luchas partidistas, la realidad es que los españoles quieren salir de la pandemia y esperan unidad de acción para conseguirlo. No es fácil, pero sí imprescindible. Las relaciones entre los gobiernos de España y de Madrid han estado marcadas por discrepancias, conflictos y mucho ruido. No es fácil gestionar la covid-19 mientras se insiste desde la izquierda en romper el gobierno de coalición y conseguir una traición de Ciudadanos para presentar una moción de censura.

Aguado y su equipo no están por la labor, lo cual es una decisión inteligente, porque ir de la mano de Mas Madrid y Unidas Podemos sería un auténtico disparate. Hemos escuchado a dirigentes socialistas así como de la izquierda radical y antisistema insistir en este despropósito. Desde luego no ayudan a una relación fluida con el Gobierno de Sánchez. Por otra parte, hay demasiados «listos» dispuestos a opinar o dar soluciones a posteriori.

Hace unos días anunciaban un escenario catastrófico con la vuelta al colegio y se han equivocado, lo cual no significa que todo sea como quisiéramos, porque nos tenemos que acostumbrar a vivir con el bicho. Sánchez ha acertado enviando una carta a Ayuso para concertar una entrevista, además, en la sede de la comunidad. Es un gesto positivo y como tal hay que valorarlo. La respuesta también lo ha sido y es acertado que la presidenta madrileña recordara en su carta la importancia de Madrid como motor de la economía española, así como la vulnerabilidad que le afecta debido, por ejemplo, a la movilidad y la densidad.

Es cierto que los «listos» olvidan esta realidad así como la situación social de los colectivos más desfavorecidos que les hace proclives, desgraciadamente, a contraer la enfermedad. Esta realidad necesita una actuación coordinada entre las administraciones, pero no hay que olvidar que hoy es Madrid y mañana puede ser cualquiera otra comunidad. Ahora toca enterrar el hacha de guerra y las recriminaciones, porque hay un bien superior a preservar que es la salud. Dentro de unos años tendremos elecciones y será el momento de la lucha política.

Sánchez y Ayuso tienen que ponerse de acuerdo, porque nos jugamos mucho en este escenario tan volátil e inquietante en el terreno sanitario como desolador en el económico. Quiero escribir a favor de ambos una vez concluya su reunión y me importa muy poco que me critiquen los radicales de uno y otro lado.