Suelta y confía

La ansiedad y el estrés bloquean cualquier tipo de salida y nos debilitan

Irene Villa

Decimos adiós al 2021 sin tristeza ni nostalgia porque lo mejor, siempre está por llegar. Una de las cualidades fundamentales que nos ayuda a avanzar, a progresar y a soltar lastre es precisamente el desapego. Y esta época del año es la indicada para soltar, cerrar círculos y pasar página.

Desprenderse de cosas materiales supone una auténtica liberación. Me siento libre, por ejemplo, cuando regalo medio armario (convengamos que por muchas prendas que tengamos, acabamos usando esas a las que más cariño tenemos, por comodidad o cómo nos sienta o por la suerte que nos dan). ¿Lo habéis probado? La libertad de no necesitar es maravillosamente sanadora. Eso es lo que nos proponemos cada nuevo año: dejar atrás lo que nos ata y limita, diciendo adiós a todo eso que no nos benefició y saludando a las experiencias por vivir con mucha esperanza. Por ello al 2022 quiero bautizarlo como el año de la salud y el que demos por fin cerrojazo a la pandemia. La salud en general y nuestro sistema inmunológico en particular, son capaces de asegurarnos algo tan básico y vital como la paz interior.

La tranquilidad nos la proporciona la salud, porque todo lo demás está en nuestra mano. Y viceversa: la calma, garantiza salud. Precisamente la clave del tan aclamado Reiki, es poner calor, energía y paz, allá donde el cuerpo se tensa o contrae como origen o consecuencia de que algo no va bien. Mantener la calma está en nuestra mano, trabajémosla, porque la ansiedad y el estrés bloquean cualquier tipo de salida y nos debilitan.

Lo único que no hemos de soltar nunca es el amor, especialmente el amor hacia nosotros mismos, es decir la autoestima, porque el amor nos da la fuerza y la confianza para coger las riendas en este 2022 que comienza y nos empuja a algo tan sencillo pero esencial como es liberar y compartir nuestra esencia.