Sánchez incumple

En un principio Sánchez esperaba poder contener esa escalada bajando impuestos, pero cuando posteriormente comprobó que eso no iba a ser suficiente, optó por reformular la promesa

FOTO: Jesus G. Feria La Razón

El precio medio de la electricidad para las familias con un consumo entre 2.500 kWh y 5.000 kWh en 2021 fue de 0,257 euros por kWh, mientras que en 2018 fue de 0,243 euros por kWh. Si añadimos la inflación acumulada entre diciembre de 2018 y diciembre de 2021, tenemos que el precio actualizado de la electricidad en 2018 fue de 0,259 euros por kWh. Dicho de otro modo, parece que Pedro Sánchez cumplió su promesa de que los españoles no iban a pagar más por la electricidad en 2021 de lo que pagaron en 2018. Sin embargo, la realidad es que la promesa de Sánchez fue mutando con el tiempo: en un primer momento, se comprometió a que ningún español pagara el kWh más caro en 2021 que en 2018, pero posteriormente pasó a reformular su compromiso como que el español promedio no pagará el kWh más caro que en 2018.

La diferencia es muy importante y marca la frontera entre cumplir e incumplir. En España, aproximadamente dos tercios de las familias se acogen a contratos eléctricos de renovación anual (o más que anual). Para esos dos tercios de las familias, era evidente que no iba a encarecerse la factura en 2021 porque no podía hacerlo por limitación contractual. La cuestión, por tanto, era si para el otro tercio, aquéllos acogidos a la tarifa regulada PVPC que estaban expuestos a los fuertes incrementos experimentados en el mercado mayorista, se les terminaría encareciendo el kWh muy por encima de lo que pagaron en el año 2018.

En un principio Sánchez esperaba poder contener esa escalada bajando impuestos, pero cuando posteriormente comprobó que eso no iba a ser suficiente, optó por reformular la promesa para que la comparativa se hiciera respecto al promedio de las familias. Si dos tercios vieron que su tarifa se congelaba (o incluso se abarataba merced a los menores impuestos) y otro tercio vio que su tarifa se disparaba, quizá la media de todos ellos no iba a subir por encima de 2018. Y así ha sido. Lo cual no cambia que Pedro Sánchez sí haya incumplido su promesa original: un tercio de las familias pagó el kWh mucho más caro en 2021 que en 2018… aun descontando la inflación.