Inflación

¿Cómo piensa este gobierno, en consecuencia, combatir la inflación? Esperemos que no mintiendo sobre sus cifras

Juan Rallo

La inflación se ha disparado hasta el 10,2% en junio. Se trata de la tasa más elevada desde 1985. Después de que la ministra de Economía nos asegurara que la inflación ya había tocado techo y que durante la segunda mitad del año comenzaría a descender, ha tocado un nuevo máximo en los últimos 37 años. Claramente, nuestros gobernantes están desorientados. Ayer mismo, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, reconocía que ahora «entendemos mejor cuan poco que entendemos sobre la inflación». Y ciertamente la inflación es un fenómeno del que todavía nos queda mucho por aprender, pero existen algunas ideas que sí son claras: cuanto mayor sea el gasto nominal agregado dentro de una economía que se enfrente a recursos que ya están cerca del pleno empleo, tanto más subirán los precios. De ahí que sea una tarea conjunta de gobiernos y de bancos centrales el controlar los altos niveles de gasto nominal agregado actual. Los bancos centrales ya han empezado tímidamente a hacer su labor (subir los tipos de interés para frenar el endeudamiento del sector privado y desincentivar su gasto a través de un pinchazo del valor de los activos financieros), pero los gobiernos no han hecho su parte: los déficits públicos siguen muy altos y, de hecho, lo que están haciendo para parchear las consecuencias de la inflación es recurrir a más endeudamiento público, lo que ceba todavía más los precios. Pero mientras el problema de fondo subsista (la alta inflación), de nada servirán todos los parches que se quieran interponer. Tomemos como ejemplo el famoso cheque de 200 euros que Sánchez presentó el pasado fin de semana como gran receta para paliar la inflación. Los beneficios de ese cheque ya han caducado y lo han hecho en apenas un mes. La inflación intermensual de junio (cuánto subieron los precios en junio frente a mayo) fue del 1,8%, de modo que una familia que ingrese 10.000 euros anuales habrá visto como su poder adquisitivo se reduce en casi 200 euros. En un mes de inflación, nos hemos comido la medida estrella de Sánchez. ¿Cómo piensa este gobierno, en consecuencia, combatir la inflación? Esperemos que no mintiendo sobre sus cifras. Que esta misma semana se haya forzado la dimisión del presidente del INE para colocar al frente del organismo público a un ex alto cargo del Gobierno arroja serias dudas sobre la veracidad futura de sus estadísticas. Si el IPC comenzara a desinflarse durante los próximos meses, ¿sería que la inflación ha tocado techo o que simplemente nos están manipulando para que así lo creamos?