El mundo unipolar de Putin

Putin considera que «la era del orden mundial unipolar está llegando a su fin» y la conquista de la parte rusa de Ucrania es fundamental en su estrategia

FOTO: MIKHAIL KLIMENTYEV / KREMLIN POO EFE

Uno de los aspectos más interesantes de la crisis desatada por la invasión rusa de Ucrania es la transparencia sobre cuáles han sido los objetivos de Putin desde el primer momento. Con una cierta soberbia, muy propia de la visión de superioridad que tenemos los europeos con respecto al mundo, ridiculizamos al autócrata y vendimos la piel del oso ruso antes de cazarlo. Al estilo de los matones en la cantina de una película del oeste, los líderes de la OTAN le dijeron que «no ganarás» o «estas derrotado». Me hubiera gustado que fuera cierto, pero los días pasan y el panorama es desolador. Ese marcado eurocentrismo, que con una cierta displicencia se niega, ha conducido a que consideremos que somos los protagonistas de la historia y la civilización. Es algo que concierne a los países europeos, pero también a los que colonizamos y que están dominados por los que migraron desde Europa. Esto nos hace tremendamente impopulares, aunque no queramos darnos cuenta.

Putin quiere acabar con la hegemonía de Estados Unidos, que fue un efecto irreal del fin de la Guerra Fría. Es cierto que se podía tener esa idea con la descomposición de la URSS y los países que habían estado bajo su influencia desde el final de la Segunda Guerra Mundial, así como por el proceso de transformación que estaba viviendo China. Europa se ha convertido en un gran parque de atracciones cultural y comercial, pero está muy dividida y no dispone de materias primas. El otro mundo que no conocemos realmente está formado por una población de varios miles de millones mientras que EE. UU., la UE y el resto de los aliados supera solo los mil millones. Es una transformación en todos los órdenes y una lucha por el poder mundial que se dirime en varios frentes. Por ello, Putin considera que «la era del orden mundial unipolar está llegando a su fin» y la conquista de la parte rusa de Ucrania es fundamental en su estrategia. Hace cuatro años, hablando de estos temas con un diplomático extranjero me pasó un video de Putin saliendo de su despacho y recorriendo el Kremlin hasta llegar a su coche. El «heredero» de los zares y los dictadores soviéticos no permitirá que nada se interponga en su objetivo de restaurar el imperialismo ruso.