«Les damos miedo»

Sometidos a una política en la que nadie dice lo que de verdad piensa, no vaya a ser que el rival lo vuelva en su contra, consuela que Ayuso sea sincera

FOTO: Marta Fernández Jara Europa Press

El equipo de Feijóo se apoya en el equipo de Ayuso, y viceversa. Viniendo de donde viene el PP, esta afirmación suena dentro del partido casi revolucionaria. Alberto Núñez Feijóo e Isabel Díaz Ayuso podrían haber tomado nota de los errores del pasado y hasta ser capaces de actuar en la puesta en escena de su interesada empatía con tal arte que les hiciera merecedores de entrar en la lista de nominados a los Goya. Pero resulta que cuando se hurga dentro, donde están esas voces que suelen contar lo que no se ve delante de los focos, las respuestas que se reciben son tan sorprendentes como la afirmación con la que arranca este artículo. «La relación es extraordinaria», dicen en Sol. «Las diferencias se quedan dentro, aquí no se dice nada contra Isa», añaden en Génova.

La razón de esta nueva etapa es dar sentido a una frase que dejó Feijóo en el municipio madrileño de Alcalá de Henares, mano a mano con Ayuso: «Unidos, les damos miedo». La presidenta está en campaña y, a diferencia de lo que ocurrió en la etapa de Casado, no sólo tiene autonomía, sino que cuenta con el apoyo del líder popular para que incluso en aquello en lo que no estén de acuerdo no haya ni la más mínima diferencia en público. A diferencia de lo que sucedió con Casado, los equipos de ella y de él están instruidos para no dejarse llevar por las rivalidades, egos y celos que por tradición han separado siempre a Sol de Génova.

Por cierto, en su entrevista en Onda Cero, con Carlos Alsina, la presidenta madrileña no dijo solo una cosa sobre el aborto, dijo cuatro: que el aborto no puede ser un anticonceptivo, tiene que ser seguro y poco frecuente; que hay que incidir en las campañas de concienciación para evitar embarazos, que los padres tienen que estar informados y que no se debe tomar en familia una decisión contraria al deseo de la joven. Yo no puedo estar más de acuerdo. Sometidos a una política en la que nadie dice lo que de verdad piensa, no vaya a ser que el rival lo vuelva en su contra, consuela que Ayuso sea sincera y hable sin ajustarse a ningún argumentario electoral. Supongo que todas esas políticas de Vox, que se llevan las manos a la cabeza, obligarían a sus hijas menores a cargar toda la vida con el error... Mira que luego de puertas adentro, uno siempre se lleva la sorpresa.