Hipocresías varias

La Razón
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Los socialistas, incluidos altos cargos de un Gobierno que dejó cinco millones de parados, sostienen que hay que lanzarse a la calle a protestar contra el gobierno actual ¡por el paro! La contradicción, subrayada por los medios independientes, es solo una muestra de la hipocresía extendida entre quienes, no faltos de modestia, se autodenominan progresistas.

Así, Alfred l'Écoutant se manifestó preocupado por los "tics autoritarios"de la derecha, algo que los líderes izquierdistas suelen repetir mientras procuran ocultar la viga que les afea los ojos. Esta farsa se multiplica cuando la izquierda pierde el poder. Ahí sí que la cosa realmente se agrava, y el progresismo pone en marcha su reconocida destreza a la hora de machacar con falsedades para conseguir que sean creídas. El mensaje es constante y en la misma dirección: la infinita perversión del otro, un empeño que, como siempre, tiene una faceta ridícula, pero otra faceta siniestra, si recordamos que la demonización siempre es el primer paso antes de subyugar vidas y libertades. Un reciente y asombroso reproche es el que asegura que la derecha desprecia al pueblo, como si no lo despreciara tanto o más una izquierda que sistemáticamente propugna y propicia que el pueblo no pueda elegir libremente en su vida y con sus bienes. Cuando la izquierda perora escandalizada sobre cavernas, fascismos, apocalipsis, y ciegas y fanáticas infanterías, igual podría mirarse un poco al espejo.