¿A quién se le encargará?

Espero y deseo que, esta vez, acierten con la adjudicación del Expediente de liquidación de la Radio Televisión Valenciana y no suceda lo mismo que con el ERE, que fue anulado por los tribunales con defectos provocados por el «prestigioso» despacho de Garrigues. Así al menos, se deducía de algunos señalados por los magistrados.

Nunca he entendido bien algunos encargos externos desde la Generalitat cuando cuenta con su propia Abogacía, compuesta por miembros con suficiente o más capacidad, como se ha demostrado más de una vez.

Por otra parte, la experiencia nos muestra la ineficacia de algunas de esas empresas que han protagonizado errores de bulto y que en otros países les hubiera costado algo más que una rebaja en su prestigio.

Me he referido al de RTVV, pero lo mismo se podía decir de Deloitte con la CAM, Bancaja y Banco de Valencia, en donde su labor resultó ser bastante deficiente en el control de balances. O el de Broseta cuando elaboró el fracasado proyecto sobre la privatización de la Sanidad Pública para el entonces conseller Luis Rosado y que tumbó la Abogacía de la Generalitat por sus carencias legales.

Lo mejor para ellos es la nula repercusión que les ha reportado. Ni tienen ni se les exige responsabilidad. Seguirán trabajando con la Administración a pesar de las frustradas experiencias.

En fin, la liquidación de la televisora y la radio valencianas constituye un asunto muy serio como para repetir fiasco. No sé por qué me viene Sócrates a la memoria «sólo hay un bien, el conocimiento, y sólo una maldad, la ignorancia. Así es la vida.