Con calma en el hospital

Fue el propio Rey quien anunció en Cádiz, con su habitual sentido del humor, que esta misma semana tendría que pasar por el «taller» para arreglar su maltrecha cadera. Atajó así los comentarios y rumores que circulaban en los pasillos de la Cumbre Iberoamericana al ver al Monarca moverse con bastante dificultad y apoyado en una o dos muletas para andar.

También lo pronosticó el traumatólogo que trata a Don Juan Carlos, después de implantarle la prótesis de cadera la pasada primavera tras la caída que sufrió durante su estancia en Botsuana. Sería necesaria una segunda intervención quirúrgica, dijo el cirujano, para sustituirle también la cadera izquierda y que el equilibrio de su estructura corporal quedara compensada. Fuentes del Palacio de la Zarzuela apuntan que será este fin de semana cuando el Rey pase de nuevo por el quirófano para someterse a una nueva intervención que servirá para solucionar los problemas de huesos que el monarca sufre desde hace meses y que se han agudizado en los últimos tiempos.

La operación la llevará a cabo el doctor Ángel Villamor, director de la unidad de traumatología y recuperación avanzada del madrileño Hospital USP San José, el mismo que le puso el primer implante hace siete meses.

El problema que se tratará de subsanar en la inminente operación es el derivado de la falta de encaje de la prótesis que se le implantó, de material metálico y de estructura perfecta, con el hueso deteriorado de su cadera izquierda después de la práctica intensa de deportes como el esquí por parte de don Juan Carlos. La recuperación, esta vez, va a ser tranquila y sin apresuramientos. El Príncipe se hará cargo de la agenda del Rey durante la convalecencia de su padre, una agenda que no está demasiado cargada de actos en el último mes del año.

La filosofía de puertas para dentro del Palacio de la Zarzuela es que la recuperación de Don Juan Carlos durará el tiempo que sea necesario y se cumplirán a rajatabla los consejos del equipo médico que le opere este fin de semana.