Diferencias abismales

La Razón
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Alucino cuando leo que Pedro Sánchez visitó Portugal para analizar el acuerdo de los socialistas con la izquierda radical y trasladarlo a España. Y me extraña comprobar que nadie explique las diferencias tan abismales entre el ordenamiento legal de aquel país y el nuestro. Allí existe un pacto de izquierdas, pero tutelado por un presidente de la República conservador, Aníbal Cavaco Silva. Allí el socialista António Costa, que perdió las elecciones gracias a un convenio con el Bloco de Esquerda y los comunistas, hicieron fracasar la investidura del vencedor Passos Coelho. La diferencia está en que el presidente de la República tiene la potestad de vetar cualquier ley que contravenga los intereses de la nación, incluso disolver el Parlamento, por lo que ni los comunistas ni el Bloco pueden imponer su programa electoral de eliminar el euro, no pagar la deuda o salir de la UE. Evidentemente, el jefe del Estado de España, el Rey, no tiene un poder que se asemeje a aquél, por lo que Sánchez estaría preso de las exigencias de sus socios y no podría garantizar determinadas cuestiones imprescindibles. Se verá obligado a dirigirnos hacia un país comunista, donde todo y todos quedemos bajo el control del poder político. Es lo que tiene la sumisión, que no hay cuerda tan fuerte que pueda detenerla. Aunque a Sánchez nada le importe con tal ocupar La Moncloa, no le vendría mal reflexionar sobre «lo que está en nuestro poder hacer, también está en nuestro poder no hacerlo». Así es la vida.