Epa, epa, epa

La Razón
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Mariano Rajoy tiene previsto pedir el voto en campaña para que en 2020 España alcance los 20 millones de empleos. Un proyecto de futuro. Sin duda. Pensar que tan sólo hace unos meses habría sido una locura siquiera pensar algo así... Sin embargo, con los datos de la EPA en la mano, esa visión positiva está ahora a nuestro alcance.

No es raro que el jueves algún genovés saludase a la voz de «Epa, epa, epa». No faltan razones a las huestes populares para jalear como un triunfo deportivo las siglas de la Encuesta de Población Activa. ¿De verdad alguien puede dudar aún de que los puestos de trabajo son la mejor receta social para un país atacado desde hace siete años por la pandemia del paro?

Estamos –no pueden doler prendas por decirlo– ante una victoria política, sí, del Gobierno del Partido Popular (que demasiadas veces ha mantenido sus medidas a machamartillo, pese al desgaste que le suponía adoptarlas), pero sobre todo ante la constatación de que el sacrificio pedido a millones de españoles tiene fruto. España ha empezado a doblar el brazo al paro.

Ciertamente, los «profetas del juicio final» van a decir que gran parte del empleo nuevo es precario. Y llevan razón. ¿Cómo podemos negarlo? Aunque ningún «apocalíptico» podrá rebatir que ahora, al menos, se ha comenzado a crear trabajo. Al revés de lo que ocurría en años anteriores, donde lo único que se podía subrayar era la millonaria cifra de colocaciones perdidas. El cambio de tendencia que se ha producido es innegable.

Casi 600.000 nuevos puestos de trabajo en 2015 va a permitir a Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, terminar la presente legislatura con más personas inscritas en la Seguridad Social que cuando llegó en el año 2011 a La Moncloa. Si fuera por el avance laboral por lo que se examina un presidente en las urnas, dentro de dos meses habría que darle como nota el «progresa adecuadamente»: nada más llegar al poder tomó un coche que se precipitaba, detuvo la caída y ha logrado ponerlo en la dirección correcta.

¿Que nos gustaría a todos ir más deprisa? Claro que sí. ¿Que querríamos que los contratos fueran de mayor calidad que la actual? Sin duda. De todas formas, una crisis tan profunda como la vivida en nuestro país, y tan larga, deja cicatrices de desconfianza que no se cierran de la noche a la mañana en el tejido español de microempresas. Aunque el camino sea el adecuado. Pero la confianza empresarial irá llegando y la estabilidad laboral, también, en aumento.

Sin embargo, en el Partido Popular son realmente conscientes de que la gente se moviliza más por lo que considera que un político puede hacer ahora que por lo ya hecho anteriormente. De ahí que, teniendo como foto real la última encuesta de Población Aciva, proponer el reto de una España de 20 millones de trabajadores, después de lo que hemos pasado, es un objetivo que realmente engancha.