Fraude al por mayor

Abierto el cajón, convidado está el ladrón. Tan espectacular como lamentable. Tan escandaloso como delictivo. Tan antidemocrático como chapucero. Es el método de las élites sindicales. Hablemos sin pelos en la lengua: cuanto peor les ha ido durante la crisis a los trabajadores, mejor les ha ido a los capos de UGT y CC OO. Es así.

Es lo que se desprende dramáticamente de la primicia que hoy revela LA RAZÓN. Aquí no hay errores, ni descuidos ni fallos puntuales, como subraya la dupla Méndez-Toxo. Aquí hemos asistido durante años a un proceso perfectamente planificado, ejecutado y controlado de malversación de caudales públicos, de enriquecimiento personal y organizativo enteramente pornográfico, de fraude, falsificación documental. ¡Terrible! Es que da la impresión de que estos jetas que supuestamente defienden a los más necesitados han agarrado el Código Penal y lo han fusilado del primero al último de sus artículos. ¡¿O no?! ¡¿Y por qué?!

Lo del amigo Pastrana en la gestión del brazo sindical del PSOE en Andalucía ha sido el colmo de los colmos. Pero no es lo más grave de lo que han perpetrado por su cuenta y riesgo estos mangantes. Lo auténticamente bochornoso es que la han liado y se lo han llevado crudo porque se sabían impunes, intocables, en alianza indestructible e ineluctablemente victoriosa con los del puño y la rosa, ora con Chaves, ora con Griñán. ¡Pero hasta aquí hemos llegado!

Da igual que estos fariseos que no merecen ni un euro en subvenciones ataquen a la Guardia Civil, que calumnien a la jueza Alaya, que se permitan dar lecciones a los periodistas. Les tenemos calados. Les hemos pillado. Los demócratas vamos a por ellos. Sin chillar. Las acciones hablan más fuerte que las palabras.