¿Hemos tocado fondo?

El ministro Guindos ha dicho en Bruselas, donde España tiene cada vez menos peso, medido en términos de altos cargos, que hemos tocado fondo y que sólo podemos mejorar. Pocas horas después llegan los del Fondo Monetario Internacional (FMI), que no supieron prever la crisis mundial que se nos venía encima, y se despachan anunciando que el Producto Interior Bruto de España caerá en 2013 el 1,5 por ciento, lo que supone el triple de lo previsto por el Gobierno, y una décima más de lo pronosticado por el mismo FMI en octubre. Eso supondrá que el año que acaba de comenzar será peor que 2012, porque, según los últimos datos del Banco de España, se cerró con un descenso del 1,3 por ciento. Sucedería justo lo contrario de lo que acaba de manifestar el ministro de Economía.

De todo lo anterior puede deducirse que estamos ante una nueva batalla dialéctica en la que unos y otros van a utilizar las cifras y valoraciones como arma arrojadiza. Sin embargo, creo que el trasfondo es mucho más importante, porque los españoles de a pie necesitamos saber, y sobre todo percibir, si hemos tocado fondo ya o seguiremos bajando. No es un asunto baladí. Al final, el funcionamiento de la economía no es sólo cosa de cifras, de sesudos análisis económicos o de decisiones de un Gobierno. La «cosa económica» tiene también un fuerte componente sicológico que se olvida. Y, dentro de ese componente sicológico, ahora es vital percibir, ojalá lo supiésemos con certeza, que lo peor ya ha pasado y que las cosas sólo pueden mejorar, aunque nos quede mucho tiempo de transitar por el fondo. ¿Quién tendrá razón, el ministro o el FMI?