Política

La chispa adecuada

Todo arde si se aplica la chispa adecuada. Así tituló Héroes del Silencio un tema memorable. Y en esas está la izquierda. En esa certera convicción y en ese grosero y antidemocrático objetivo. En efecto, la izquierda: el PSOE, IU, los patéticos epígonos del 15M y toda suerte de bárbaros grupos extremistas con indisimulada vocación totalitaria. Cada uno con un papel a interpretar, con su partitura, su música y su letra, sus acciones y sus omisiones, sus silencios y sus gritos.

Y en el horizonte, debilitar hasta la quiebra la legitimidad que los ciudadanos conceden a los gobiernos del Partido Popular. Da igual que sea el de la nación, o alguno autonómico, o local como el de Burgos. Porque Gamonal es simplemente una excusa. La ocasión perfecta para intentar construir por enésima vez el caso: el de una derecha que está obsesionada con dañar los intereses generales de los ciudadanos, da igual que sea demoliendo la sanidad pública que construyendo un parking.

Sí. Son argumentos cochambrosos, de jardín de infancia, de todo a cien. Pero ésa es la fuerza de la propaganda y la mentira. La clave. Propalar toda clase de bulos combinados con algunas verdades indiscutibles para espolear a las masas, para hacerlas ver incluso que su estado de desesperación es incluso superior al real.

Sí. Hay que ser miserables para apostar por estas trampas, por buscar esta torticera y falsaria regeneración del sistema de libertades. Pero algo es irrebatible. Estos admiradores de las más viejas doctrinas leninistas saben que es posible engañar incluso a todos durante algún tiempo, que es posible engañar a unos pocos de forma permanente. No van a engañar a todos los ciudadanos de modo ininterrumpido. No habrá estallido social. Y este esperpento es la prueba del algodón de su impotencia.