La papeleta

Con Carlo Ancelotti el Real Madrid ha ganado la Copa del Rey al Barcelona, ha dejado en pañales al fútbol alemán con las sucesivas eliminaciones de Schalke, Dortmund y Bayern; va a disputar la final de la «Champions» y, además, pretende amargar la Liga al Atlético. Cuestionar sus éxitos es absurdo; discutir sus decisiones, lícito. La más controvertida, apostar por Diego López para el torneo de la regularidad y por Iker Casillas para el resto. La norma, no escrita pero esgrimida para romperla, en el caso del Atlético es Courtois para todo y en el del Barcelona, Pinto sólo en Copa, hasta la lesión de Valdés.

La final de la Liga de Campeones es el 24 de mayo; hasta entonces, cuatro encuentros ligueros que, según lo prescrito por Ancelotti, forman parte del cupo de Diego López. Antes de jugar en Múnich, incidió en no alterar el orden establecido en la portería. Cambiar de planes y recluir a López en el banquillo en beneficio de Casillas sería cometer una injusticia con el titular; aunque los números no le favorezcan: ha encajado 32 goles en 34 partidos; el reserva, 9 en 24 (8 en «Champions», el de Bartra en la final de Copa y ninguno en los tres que jugó con la Selección)... No hay color, aunque medie la palabra dada.

Pero lo que ahora se impone es ampliar las miras y pensar más en lo que conviene al club que en el corazón de Diego López, quien, por otra parte, desde que Mourinho lo fichó no ha hecho sino cumplir con su obligación, la mayoría de las veces satisfactoriamente. La cuestión es si Casillas, tras casi un mes sin competir, ofrecerá las máximas garantías en Lisboa frente al Atlético. ¿Debe ser titular ya? Sublime decisión. Papeleta de Ancelotti.