La telépata Valenciano

No creo que nadie se sorprenda al comprobar que Valenciano no abandona el tema del machismo. Miguel Arias pidió ayer disculpas por su comentario desafortunado e insistió en que no es machista, algo que acredita su trayectoria. Como era previsible, la candidata socialista las ha aceptado, pero con el añadido de que el problema no es lo que dijo sino lo que piensa, lo que confirma que Valenciano es telépata, y que tiene un pensamiento político que no es compatible con el siglo XXI. Es decir, un comentario desafortunado de Arias que se manipuló hasta la extenuación seguirá siendo utilizado porque espera que le sirva para movilizar a una izquierda que le ha dado la espalda. No esperaba otra cosa porque su discurso no tiene recorrido y es inconsistente, ya que no hace otra cosa que explotar su condición de mujer. A diferencia de Valenciano, no conozco a todas las mujeres españolas y, por supuesto, jamás tendría la osadía de erigirme en su portavoz, pero desde el viernes no he encontrado a ninguna que se sienta aludida u ofendida por Arias. Una cosa es que consideren que fue un comentario desafortunado y otra distinta es que crean que es un machista. Ramón Jáuregui es el político socialista por el que siento mayor respeto político e intelectual. Es una buena persona en todos los sentidos, pero ayer hizo un comentario equivocado. Me parecería injusto sacarlo de contexto. Otra cosa es que no coincidamos ideológicamente, pero es un gran político que me hubiera gustado como sucesor de Zapatero. Al PSOE le hubiera ido mucho mejor. No tengo nada contra Rubalcaba, pero, aunque le parezca injusto, se le pasó la oportunidad.