Madrid- Vegas

Cada día que pasa el proyecto de Eurovegas avanza inexorablemente y, a pesar de lo que muchos quisieran, también lo hace con rapidez. El señor Adelson le ha debido coger cariño a Madrid y ha decidido sacar el proyecto adelante, aunque para poder financiarlo necesite poner en venta incluso un casino de su propiedad en Pensilvania.

Sin embargo, los sindicatos y partidos de izquierda, que están en plena táctica de cuanto peor mejor, han celebrado una manifestación para oponerse al proyecto. Los argumentos han ido variando; primero porque no era real, luego porque el empleo que generará –más de doscientos mil trabajos directos– no será de calidad y por último porque aseguran que el desarrollo sólo atraerá sectores vinculados a actividades delictivas.

Es triste que todo lo que no provenga de los señores del PSOE, aunque genere dinámicas imprescindibles en estos momentos, se ataque con una intención exclusivamente electoralista. La izquierda sólo piensa en que en la próxima encuesta baje el PP, lo cual demuestra una falta de altura de miras y un egoismo inaceptables en estos «tempus horribilis». Pero Mister Adelson, a diferencia del Marshall de Berlanga, parece que ha decidido parar en Madrid. Ya tiene financiación, basicamente de la Banca Europea, y está acelerando el proceso, porqué a diferencia de muchos agentes sociales españoles, cree en el proyecto y en España. Sin duda, la izquierda ha decidido ser la peor embajadora de nuestra región en el mundo, aunque el coste lo paguemos los madrileños.