Más competitivos

Siempre ha sido difícil aislar del ciclo económico ganancias o pérdidas de competitividad. El tradicional indicador de costes laborales unitarios tiene sus críticos y a menudo contradice la evolución de la cuota de mercado en el comercio mundial. Es evidente que hay un elemento cíclico en la mejora de las balanzas comerciales en la periferia europea, consecuencia de la debilidad en la demanda interna, pero, ¿se han producido verdaderas ganancias de competividad?

Un reciente informe del Deutsche Bank trata de dar respuesta a esta cuestión y sus conclusiones son interesantes. Mientras que España, Portugal, Irlanda y, en menor medida, Grecia han conseguido sustanciales mejoras de competitidad respecto a Alemania, su análisis sugiere que la mejora de Italia es meramente cíclica y en Francia persiste una falta de competitividad estructural.

Se confirma que el enorme sacrifico que ha requerido corregir los desequilibrios en la Eurozona, ha recaído fundamentalmente en ibéricos, griegos e irlandeses, y se confirma tambien un runrún persistente últimamente en el mercado, Francia e Italia se han dejado los deberes por hacer y cualquier día el mercado les obliagara a hacerlos.

Para España, el ajuste está siendo más que traumático, pero se empieza a vislumbrar una pequeña luz, especialmete ahora que surgen evidencias de una resurrecion del sector manufacturero global que está de nuevo en expansion. Lo lideran Asia y Estados Unidos, y si bien en Europa seguimos en contracción, en España ya tenemos ejemplos de industrias, como la del automóvil, con síntomas de recuperación.

La clase política española lo pone dificil, pero la capacidad de aguante y ajuste de los españoles va a producir resultados. Algunos de los empleos destruidos han desaparecido para siempre, pero de seguir en esta senda muchos de los que se nos fueron al extranjero volverán.