Mirar adelante

Una temporada que acaba con el título de Liga siempre es buena. El Camp Nou vibró celebrando el título de la regularidad en un año difícil. Imagino que para Tito fue una noche muy especial, después de haber estado dirigiendo a su equipo tanto tiempo desde Nueva York. El Barça ha consumado una campaña en la que ha sido líder de la primera a la última jornada, además de ser el equipo más goleador de Europa.

La «Champions» ha de ser una experiencia de la que sacar conclusiones, en positivo, y debe servir para poner los pies en la tierra. No somos el mejor equipo del mundo. Lo fuimos, pero, a la hora de la verdad, llegamos sin pilas y contra el Bayern, un gran equipo, entre que no estaba la estrella y el cansancio, dimos una mala imagen. Pasemos página, rearmémonos y aprendamos. A mí no me consuela el ejemplo del Madrid, que, por supuesto, es peor. Me estimulan los de delante y qué se debe hacer para que no nos vuelva a pasar lo de este año. Toca empezar un nuevo ciclo con ilusión.