Pasión, maldita pasión

La Razón
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Aunque ya hace varios años que estoy fuera del mundo de la competición, no dudo en seguir la actualidad del motociclismo, algo que llevo en las venas, y nunca dejaré de hacerlo. Desgraciadamente, ayer por la mañana se me encogió el corazón al leer la triste noticia del fallecimiento de Bernat y Dani, la verdad es que me vienen multitud de imágenes del mismo Laguna Seca, de Bernat, con el cual tuve la ocasión de coincidir en varias ocasiones en diferentes campeonatos nacionales, y de las carreras en general.

Siempre pensé que aunque todos los pilotos nos jugamos la vida, nunca somos realmente conscientes de ello. No dudo nunca en asegurarlo cuando me preguntan cómo somos capaces de hacer este tipo de locuras, y mi respuesta siempre es la misma «la pasión es un tupido velo, el cual no nos deja ver la realidad».

Podría seguramente decir que Laguna Seca es un circuito de una peligrosidad inhabitual bajo los estándares que se manejan hoy en día en las competiciones motociclistas, ya que data de la década de los 50, pero amigos, esto no son bailes de salón, esto son carreras de motos, los gladiadores del siglo XXI, y desgraciadamente con estas noticias te das cuenta de que realmente cualquier piloto nunca deja de jugársela.

Bernat y Dani, estoy seguro de que habéis vivido con una pasión extraordinaria todas vuestras carreras, y espero que vuestra familia y amigos sepan entenderlo; es una parte del legado que nos habéis dejado.

Espero que, además, al igual que sucedió con Suzuka (mi circuito preferido después del Jarama) este lamentable accidente haya servido para intentar mejorar la seguridad del mítico Laguna Seca.

Cuando nos volvamos a encontrar, y dad por seguro que lo haremos... volveremos a hacer lo mismo... a hablar de motos.

Descansen en paz, ráfagas y dolidos abrazos de un simple motero más.