Siempre presente

Ayer el Rey que tanta empatía y cariño cosechó a lo largo de su vida, especialmente entre los declarados «juancarlistas», puso fin a 39 años de reinado. Una última ley, la de su abdicación, que estuvo marcada por lo que estipula la Constitución de 1978, la que propugna libertad, justicia, igualdad, pluralismo político, soberanía popular y monarquía parlamentaria. Don Juan Carlos seguirá al servicio del nuevo Rey, Felipe VI, en el que ponemos toda la confianza, y del Gobierno. Es una garantía saber que las relaciones, contactos y progresos conquistados durante su larga etapa como Jefe de Estado, seguirán al servicio de todos. Esperamos que se abra además una nueva etapa de esperanza, unión en la diversidad de España, y lo que los ciudadanos siempre demandan –y que la Casa Real se propuso incrementar y garantizar hace ya algún tiempo–: transparencia. Son días históricos los que estamos viviendo, pero sin que pase desapercibido el emotivo acto vivido ayer en Madrid: la inauguración del Memorial en homenaje a los miembros del Cuerpo Nacional de Policía asesinados en atentados terroristas. Porque nunca es demasiado tarde para reconocer la deuda que tenemos con tantos ciudadanos que ya no están. Siempre serán pocos los actos de recuerdo a los que dieron su vida por España, incluso sin saber que solo por haber nacido aquí, eras blanco de unos asesinos que atentaron sin escrúpulos durante años. Quizá por ello la Casa Real se ha mostrado siempre tan cercana y sensible a todas las víctimas. Los actuales Reyes lo han tenido siempre especialmente presente.