Otegi, en el Parlament: algo pasa en Cataluña

Algo pasa en Cataluña para que el líder proetarra Arnaldo Otegi se reúna en el Parlament con su presidenta, Carme Forcadell. Habría una explicación sencilla y lógica: ambos comparten el mismo ideario independentista y tienen como enemigo común a España, incluidas sus instituciones democráticas. Sin embargo, esta complicidad política no justifica que ponga la sede de la soberanía popular al servicio propagandístico de alguien que ha defendido y sigue justificando las acciones terroristas de ETA. La mayoría de los catalanes son contrarios a la macabra política etarra de asesinar a sus adversarios políticos. Sin embargo, el independentismo se ha apropiado de las instituciones, el gobierno y el Parlament, e impone su visión sectaria de la realidad. Otegi tuvo ayer el trato que no merecen otros dirigentes políticos catalanes que no son nacionalistas, que incluyó entrevistas en los medios públicos, en los que mintió y denigró a las víctimas y a los partidos democráticos. ¿Puede decirse que la lucha contra ETA «generaba beneficios económicos y electorales» al PP? El presidente de la Generalitat defendió la indigna visita de Otegi argumentando que, una vez dejadas las armas, se puede hablar de todo. Olvida lo fundamental: ETA sólo ha causado dolor y muerte. Y eso sigue estando en la esencia del proyecto político de Otegi.