Un empresario catalán con los pies en el suelo

La Razón
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José Luis Bonet es el presidente de Freixenet, una de las grandes marcas españolas, y tiene el compromiso de mantener el crecimiento consolidado de la empresa que encabeza: si en los años 60 vendía un millón de botellas, ahora se sitúa en 185, de las que el 80 por ciento es exportación. Hace un año fue elegido presidente de la Cámara de España –que agrupa 88 centros–, lo que le permite tener una visión de conjunto de la economía española; no en balde, esta institución ayuda anualmente a la creación de 15.000 empresas y presta asesoramiento a 30.000. Por lo tanto, Bonet parte de datos suficientes para hacer un diagnóstico en el que sitúa a nuestra economía en un proceso de recuperación –advirtiendo antes de que sin resolver el problema del paro no se puede dar por superada la crisis– que permita dar «un nuevo salto de modernidad y progreso». Como empresario, está obligado a mirar los datos con frialdad, así que aquellos que basan su política en sentimientos deberían serpararlos de las «cosas de comer». Ayer, en la entrega de LA RAZÓN DE..., volvió a insitir en que existe un problema en Cataluña y que hay que ofrecer argumentos para evitar la ruptura, entre otros, que la alianza de Artur Mas con los anticapitalistas de la CUP será perjudicial para todos.