Un primero de mayo con mayor empleo

La Razón
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El panorama de este Primero de Mayo no ha cambiado para los sindicatos. Hoy, exigirán en la calle reformas laborales que permitan tener salarios y empleos dignos. UGT y CCOO mantienen invariable el discurso que adoptaron desde que el PP llegó al Gobierno, que ha ido en paralelo al declive de su poder de convocatoria en una ciudadanía que ha asistido absorta a su encastillamiento en un modelo sindical sobrepasado, a sus escándalos en relación con la formación y la financiación y a su empecinamiento en una retórica catastrofista en torno a un país que lidera el crecimiento y la creación de empleo en Europa. El depresivo enfoque sindical ha minado su credibilidad ante la gente. Reconocer la mejoría no supone renunciar a la crítica y a la denuncia de situaciones de carestía que lo merecen en nuestra sociedad, pero los sindicatos decidieron hace años actuar como agentes políticos y de la oposición al PP. Y ahí siguen. Sin esa ceguera endémica que les nubla, reconocerían que la realidad es otra, que, por ejemplo, 2016 cerró con 541.700 desempleados menos y 413.900 ocupados más, y que la previsión es que este año la tasa de paro baje hasta el 17,5% de la población, el nivel de los primeros ejercicios de la crisis. Para ser aún más justos, se podría recordar que el desempleo llegó casi al 27% en 2013. Por tanto, la recuperación ha sido notable, pero aún insuficiente. Demasiados españoles sufren la angustia de carecer de un puesto de trabajo y se necesitan reformas para sostener el crecimiento y reducir los desequilibrios. Los sindicatos pueden colaborar o seguir como hasta la fecha.