Opinión

El gasto público y los intereses electoralistas

La Razón
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No es una novedad que a medida que se acerca un periodo electoral tan cuajado de citas como el que se presenta este año en España, el gasto público en subvenciones tienda a dispararse. Pero en un momento como el actual, en el que la Administración debería mirar con lupa cada euro, no es de recibo que en 2014 se haya incrementado dicho gasto en un 32,3% respecto al año anterior. Sólo en Andalucía el aumento fue del 25%. Convendría aplicar la mesura y anteponer la contención en el gasto a los intereses electoralistas. Sólo así ganamos todos.