Urge pasar a la acción ante el horror yihadista

La Razón
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La decapitación del rehén británico Alan Henning, padre de dos hijos y taxista de profesión, ha superado los límites del horror. El Estado Islámico ha asesinado a sangre fría a un hombre que viajó a Siria con la intención de servir de ayuda ante la catástrofe humanitaria que vive el país desde hace casi cuatro años. Nadie está a salvo. Ni dentro ni fuera de la región. Las reiteradas condenas de la comunidad internacional ante la barbarie se quedan cortas. Urge pasar a la acción cuanto antes para detener el baño de sangre.