Sin Perdón

Una nueva derrota del Gobierno

«Sánchez no puede contar con Junts, pero no le importa mientras pueda seguir en La Moncloa»

Sánchez no se puede someter a una cuestión de confianza porque no la superaría. Es posible que si hace nuevas concesiones a Puigdemont quizá lo consiguiera, pero la legislatura seguiría siendo inestable. A esto hay que añadir el oscuro panorama judicial que tiene enfrente. Ni tengo información privilegiada ni formo parte de la conspiración de la fachosfera que se ha inventado, pero los diversos frentes que afectan a su familia, al PSOE y el Gobierno permiten avanzar esta realidad. Los juristas de cámara del régimen, encabezados por Conde-Pumpido, Camacho y otros, le dirán que puede estar tranquilo, aunque son desmentidos constantemente por los acontecimientos. En el Congreso de los Diputados no tiene, tampoco, un panorama muy favorable. Hay una clara mayoría de centro derecha, aunque es cierto que solo el PP quiere un adelanto electoral. El resto coinciden en que pueden obtener beneficios personales o partidistas si alargan esta agónica legislatura. Sánchez es un cajero automático al que solo es necesario introducirle una tarjeta y sacar todo lo que se quiera. Es un escenario óptimo para Junts, ERC, PNV, Bildu y Podemos. El único problema es que en algunos temas las posiciones son divergentes y es imposible conformar una mayoría.

En el caso de Sumar, a Yolanda Díaz y sus colegas les resulta suficiente seguir en los ministerios. Por tanto, están para servir a Sánchez y lograr que la legislatura se alargue. La nueva derrota parlamentaria ha sido una gran noticia. PNV y Junts han apoyado una de las enmiendas que introdujo el PP a la reforma fiscal en el Senado y han tumbado el disparatado impuesto a las energéticas. A pesar de ello, la vicepresidenta Montero pretende recuperarlo utilizando el fraudulento sistema del real decreto ley, aunque todo indica que no será convalidado. Es otra demostración del retroceso democrático que impone el sanchismo. Lo razonable sería asumir la derrota y no acudir a un instrumento previsto en la Constitución para lanzar un guiño a Podemos sabiendo que recibirá otro voto en contra. Por supuesto, no descarto algún nuevo disparate de Montero que permita atropellar el Estado de Derecho. En cualquier caso, Sánchez no puede contar con Junts, pero no le importa mientras pueda seguir en La Moncloa. En algún momento se rendirá en Waterloo y le dará a Puigdemont todo lo que quiera.

Francisco Marhuendaes catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).