Al portador

Pero, ¿hay 12 millones de ricos en España?

«Puigdemont, si Junts impide la subida de impuestos a los seguros sanitarios, socorrería a la sanidad pública española»

Enrique Jardiel Poncela (1901-1952), pionero y maestro del humor absurdo, escribió la novela «Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?» y también recomendaba: «No dimitas jamás». La actualidad del escritor parece ahora más vigente que nunca. El verbo dimitir no es que se conjugue poco, sino que quizá la Real Academia Española (RAE) debería incluirlo en la categoría de «desusado». El título de la novela ha inspirado, sin duda, a los artífices el acuerdo PSOE-Sumar para subir todos los impuestos posibles, pero de forma especial, los que gravan los seguros privados de salud. Lo justifican porque ese tipo de seguros comportan «un sesgo regresivo beneficiando fundamentalmente a personas y familias de rentas altas». Es decir, son cosas de ricos, en pocas palabras. Todo empieza a rechinar cuando se analizan los datos porque, según ese razonamiento más que peculiar, en España habría nada menos que 12,4 millones de ricos. Esa es la cifra de pólizas –los beneficiarios serían todavía más– de ese tipo vigentes, según datos públicos de la patronal del sector, Unespa.

Carles Puigdemont y Junts mantienen su idea de votar en contra de esa subida; impedirán que el disparate siga adelante. De paso, quizá se conviertan –¿quién lo hubiera dicho?– en salvadores de la sanidad pública. Más impuestos a los seguros privados sanitarios supondría una subida notable de precio y muchos asegurados, inmigrantes incluidos, no podrían pagar las primas y recurrirían a los servicios públicos, ya saturados, que colapsarían. Una simple visita a los centros de atención al público de las grandes aseguradoras sanitarias permite comprobar que buena parte de su clientela no solo no son ricos, sino personas de clase media, incluso media baja. Hay beneficiarios de rentas altas, claro, pero no son la inmensa mayoría, porque en España no hay 12,4 millones de personas –la cuarta parte de la población– con rentas altas. Y es que el objetivo de Sumar/Podemos/ERC, impulsores de la idea, es perseguir a la iniciativa y a los servicios privados por razones ideológicas y porque también crea más dependencia estatal. Mientras, Puigdemont socorrerá a la sanidad pública, sin que sepamos si alguna vez hubo 12 millones de ricos en España, que preguntaría Jardiel.