Si no queda satisfecho

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En pocos días han fallecido Emilio Botín e Isidoro Álvarez, presidentes del Banco Santander y de El Corte Inglés. Nadie duda de su papel fundamental en la modernización y competitividad del sector financiero y comercial de España, pues lograron transformar un banco y un comercio de raíces familiares en dos de las compañías más internacionales y reconocidas de nuestro país. Y, sin duda, la publicidad y la comunicación han sido y son en ambos casos herramientas claves en el éxito de ambas compañías.

En gran salto del Banco Santander se produjo a finales de la década de los 80, cuando decidió competir abiertamente por captar clientes y depósitos con agresivas campañas y el lanzamiento estrella de la «Supercuenta». Hasta entonces las entidades financieras hacían poca publicidad y bastante conservadora, sobre todo campañas de imagen institucional. El Santander buscó directamente al consumidor y desde entonces ha mantenido una gran coherencia en su comunicación, con éxitos indudables como el patrocinio de la Fórmula 1, que ha contribuido notablemente al reconocimiento internacional de la marca.

El Corte Inglés ha utilizado siempre la publicidad como una de las armas de marketing absolutamente imprescindibles, y la prueba está en que desde que existen datos está entre los mayores anunciantes de España, y fue el primero durante muchísimos años. Sus campañas publicitarias marcan en gran medida el calendario comercial del país: «Ya es primavera», «Moda de otoño», Navidad, Rebajas... Durante mucho tiempo hizo casi toda su publicidad internamente con un potente departamento de publicidad, pero también supo adaptarse y comenzar a trabajar con algunas de las agencias más creativas y premiadas, como Sra. Rushmore y Zapping.

Hay que tener en cuenta que El Corte Inglés es posiblemente uno de los anunciantes que mejor pueden medir la eficacia y resultados de la publicidad, pues cada día abre sus puertas y contabiliza los clientes que entran y las ventas que realiza. Pero además de la publicidad, conviene recordar también que fue un auténtico pionero en dar el mejor servicio y atención al cliente, con ese lema imborrable de «Si no queda satisfecho, le devolvemos su dinero»: hoy día lo siguen la inmensa mayoría de los comercios, pero todos lo identifican con el primero que lo implantó y popularizó.